Mostrando entradas con la etiqueta inseguridad pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inseguridad pública. Mostrar todas las entradas
martes, 14 de abril de 2015
Abstemio
No es que me haya vuelto abstemio nomás porque sí, sino que quiero demostrar algo imposible, que se puede soportar sobrio la realidad política y social de mi país.
Etiquetas:
abstemio,
candidatos,
corrupción,
elecciones,
inseguridad pública,
narcotrafico,
politica,
PRI
jueves, 13 de mayo de 2010
El Inter
Dispararon contra el Flamingos y no dije nada, hubo balazos en Villagrán y no dije nada, acribillaron a un taxista en la Cañaca y tampoco, pero esta vez se echaron a dos en el Inter, y ahí si dije, no mamen.
El martes por la noche unos desconocidos en un vehículo dispararon contra unas personas afuera del bar que está (¿alguno de ustedes no lo sabe ya?) en Madero y Arista.
A veces caigo al Inter cuando tengo ganas de bailar. Llego, bailo dos o tres canciones, y me largo.
La última vez que recuerdo que hubo pedo fue el viernes 23 de noviembre del 2007, bueno, ya a las 2:30 del sábado.
Esa noche yo estuve ahí, pero me salí como a la 1:00.
Chale, bueno, tampoco es para andarle diciendo a las personas que me acompañan: aquí tal día y tal otro se echaron a un cabrón, a uno lo picaron y a otros dos los balacearon.
Luego se asustan. Pero sí, el Inter está myy chido para ir a bailar música en vivo. No sé si decir que es relajante. Bailar lo es.
El martes por la noche unos desconocidos en un vehículo dispararon contra unas personas afuera del bar que está (¿alguno de ustedes no lo sabe ya?) en Madero y Arista.
A veces caigo al Inter cuando tengo ganas de bailar. Llego, bailo dos o tres canciones, y me largo.
La última vez que recuerdo que hubo pedo fue el viernes 23 de noviembre del 2007, bueno, ya a las 2:30 del sábado.
Esa noche yo estuve ahí, pero me salí como a la 1:00.
Chale, bueno, tampoco es para andarle diciendo a las personas que me acompañan: aquí tal día y tal otro se echaron a un cabrón, a uno lo picaron y a otros dos los balacearon.
Luego se asustan. Pero sí, el Inter está myy chido para ir a bailar música en vivo. No sé si decir que es relajante. Bailar lo es.
Etiquetas:
baile,
balaceras,
Bar Internacional,
cumbias,
inseguridad pública
martes, 26 de enero de 2010
Salvador
Lamento el plomazo que le metieron al jugador del América, Salvador Cabañas, a muy termprana hora de ayer, lo que no me parece es que hagan tanto revuelo, tanto boato por tratarse de un futbolista.
¿Se trata de una persona discapacitada? No. ¿Pertenece a un grupo vulnerable? No. Según estimaciones andará ganando más del millón de pesos mensuales. ¿Era una persona indefensa? No, es un atleta, varón en pleno uso de sus facultades mentales y etílicas. ¿Fue víctima de un terremoto? No.
Si el jugador del América le hizo ojitos a una muchacha y a alguien no le pareció, si tuvo un altercado en el baño del bar o si discutió con otro cliente, es algo que sólo los que estuvieron ahí pueden aclarar.
Deseo que el señor Cabañas se recupere, también quisiera que los medios le dieran el mismo seguimiento a las autoridades responsables de aclarar los asesinatos de mujeres muertas en Ciudad Juárez, que investigaran el tráfico de infantes en México así como otros delitos sangrientos, y que exhibieran a los gobernantes coludidos con el narcotráfico. Y si se puede, también, que los medios hicieran más ruido por los recortes que los gobiernos aplican al rubro cultural.
Pero no. Estamos hablando de un futbolista que muy pocos empleos va a generar, que pocas inversiones va a atraer y que no va a incidir si quiera en las políticas públicas del más pequeño de los 2 mil 455 municipios que hay en México. Salvador.
¿Se trata de una persona discapacitada? No. ¿Pertenece a un grupo vulnerable? No. Según estimaciones andará ganando más del millón de pesos mensuales. ¿Era una persona indefensa? No, es un atleta, varón en pleno uso de sus facultades mentales y etílicas. ¿Fue víctima de un terremoto? No.
Si el jugador del América le hizo ojitos a una muchacha y a alguien no le pareció, si tuvo un altercado en el baño del bar o si discutió con otro cliente, es algo que sólo los que estuvieron ahí pueden aclarar.
Deseo que el señor Cabañas se recupere, también quisiera que los medios le dieran el mismo seguimiento a las autoridades responsables de aclarar los asesinatos de mujeres muertas en Ciudad Juárez, que investigaran el tráfico de infantes en México así como otros delitos sangrientos, y que exhibieran a los gobernantes coludidos con el narcotráfico. Y si se puede, también, que los medios hicieran más ruido por los recortes que los gobiernos aplican al rubro cultural.
Pero no. Estamos hablando de un futbolista que muy pocos empleos va a generar, que pocas inversiones va a atraer y que no va a incidir si quiera en las políticas públicas del más pequeño de los 2 mil 455 municipios que hay en México. Salvador.
Etiquetas:
futbolista mexicano,
inseguridad pública,
Salvador Cabañas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)