martes, 18 de agosto de 2015

Tristeza



Hoy mi tristeza está desierta
y clama un clamor que nadie escucha

Hoy mi tristeza habla a solas
a llanto    a gritos
como si con llanto y gritos
se aquietaran las tristezas

Hoy mi tristeza anda sola por la arena
y no sabe si seguir
o tumbarse a morir al sol

Al fin desfallece
y agonizante
mi tristeza clama un clamor que nadie
pero nadie
escucha



agosto 92

B&H




Eres como el humo de un cigarrillo
Escapas en silencio
Inevitablemente     
Como si no cupieras en mis pulmones y tuviera que soltarte
Verte a trasluz    qué pálida estás hoy
Eres ese humo que se pierde  se oxida
Hace gestos y desvanece
Para no volver nunca
Nunca más
A mi boca




Veigo la sibdad

Veigo la sibdad

Veigo la sibdad.
soy de rodías.
Mañanada sentí
“ajay, vaite lejos”.
No sentirá.
Nadie matole encuidado.
Ando hueltas a hueltas,
aspero
no ha acordado muncho ma espero;
mañana vedré derredor,
agora veigo la sibdad,
ansí, arsado,
Nadie matole encuidado;
“ajay vaite lejos”
Soy de rodías.
No sentirá.

Las gentes siempre apiensan razón.


Veo la ciudad

Veo la ciudad.
Estoy de rodillas.
Por la mañana escuché:
“Hijo vete lejos”.
Ya no despertará.
Nadie la cuidó.
Doy vueltas y vueltas,
no he dormido mucho pero espero,
al amanecer veré el paisaje,
ahora veo la ciudad,
así, oculto.
Nadie la cuidó.
Hijo vete lejos.
Estoy de rodillas
no despertará

La gente siempre tiene razón

lunes, 17 de agosto de 2015

Sombra



Quiero ser el árbol que está frente a tu casa

Cuando mi mujer



Cuando mi mujer se hizo trotamundos, desapareció y por tres años no supe de ella. Ni un correo.

Cuando mi mujer se hizo zapatista, se largó a la selva y tardó meses en regresar.

Cuando mi mujer se hizo pintora, no salía de casa y no quería ser interrumpida ni para comer.

Cuando mi mujer se hizo feminista, sólo veía películas con sus amigas y organizaba manifestaciones en la calle Morelos. Ella leía mucho y yo fui el prototipo de machista. También tardó meses en regresar.

Cuando mi mujer se hizo terapeuta, empezó a actuar como si mi contrincante, y permanecía callada, me contestaba con otra pregunta, luego también se fue por meses de la casa.

Cuando mi mujer se hizo traductora, aprendí a esperar en otro idioma. Algún abrazo y un beso con palabras que nunca entendí.

Cuando mi mujer se hizo repostera, le indignaba mi analfabetismo gastronómico. Yo me zampaba los pasteles en silencio frente a la tele y ella se largó, sola, por meses, a la cocina.

Cuando mi mujer estuvo en el siquiátrico, sólo podía tener diálogos del tipo Palabras elefantes camiones hasta dónde, por qué no así pero más quedo, que me sujeto a la alfombra y tú parado. También fueron varios meses.

Cuando mi mujer se hizo “guerrera del arcoiris”, la casa se llenó de panfletos y uno que otr@ amig@ sediento de emociones.

Siempre me verán barriendo la calle.

Hablando solo.

Historia de un breve minuto


Un minuto puede ir en la solapa de algún saco, colgado como un dije de tal forma que la parte superior vaya bien sujeta a la solapa y el resto de su angosta longitud cuelgue libremente.

Ya que no todos los minutos son del mismo tamaño, es posible encontrar minutos particularmente grandes. Por cierto, se supo de uno que casi parecía una hora, y que fue encontrado afuera de una hacienda abandonada, con tres orificios de bala junto a los restos de un hombre como de unos 35 años. Dicen, los que saben la historia, que el hombre fue fusilado, y que bajo su camisa llevaba, sobre el vientre, su último minuto de vida. Debió ser enorme porque el hombre en lugar de doblarse hacia atrás por el impacto de 15 rifles, cayó primero de rodillas y luego se fue de bruces abrazando el enorme bulto que le habían reventado en las entrañas.

Un caso todavía más curioso es el de un minuto descubierto incrustado en un meteorito de 5.8 kilogramos de peso, caído hará unos dos años. Al ser analizado se descubrió que era un minuto de aproximadamente diez mil años de edad desprendido de algún cometa errante.
Cuando se realizó su estereotomía —así decía el informe— en un simulador, se descubrió en él una estructura cúbica por demás extraña; era una estructura cristalográfica insólita, incluso hasta artística pues le científico que lo observó por primera vez con una lente, el Dr. Ernest Berner, murmuró para sí: “Vaya, vaya, vaya, este minuto no le sirve a la humanidad más que para pieza de museo; nunca había visto un Picasso que bajara del cielo”.

Carta a Poncho


Sí, Poncho, sí, la misma que un día conociste. Pero vino la lluvia de silencio y todo quedó arrasado. Te dejó buena impresión ¿no? A mí sólo dos besos y un tren en marcha.

No sé qué hago contándote esto, carajo. Pero la viste (¿verdad que la viste?) ¿Cuántos años teníamos entonces? ¿veinticinco? ¿treinta? ¿Por qué Dios siempre llega de pies y se va avergonzado? Porque ni él.

Tú sabes que a ocho kilómetros de mi puerta estaba la suya. Los conté. Los conté a pie y equivocado. Pero Poncho, dime una cosa aquí entre nos. ¿verdad que era hermosa?




Chi mai sweet angel



A Iria Clarós


I.
Una mañana trémula esparce la tibieza de sus mejillas, se queda en la habitación para que la luz no entre.
Se alejan los pájaros, pero es el cielo el que se mueve. No sabe el cielo de este asombro intermitente, taciturno, que tiembla bajo su pecho.

II.
En lugar de aparecer en lunes, lo hiciste en diciembre, pero no fue la semana tan corta como beso, ni el llanto, ni la ausencia, ni la calma, no fue la mirada de casualidad que me envolvió a tu paso, tampoco la Palabra que hizo reunirme con tu abrazo dormido. Aparecí en tu sangre cuando estaba ya todo quieto, como una mano que se cierra, estaba ya todo quieto, como el cielo con su venda de noche; menos tu sangre.
Esa lenta anatomía.

El recuerdo en nuestras vidas es una estatua de bronce que está en ruinas, quemada.

III
Se entiende ¿no?
tu boca es elocuente

IV
Quiero decir lluvia, y que la lluvia caiga sobre ti. Quiero decir regina-de-todos-los-santos-esto-es-demasiado, y que al cielo se le caiga el cielo y me hunda más. Quiero decir he vuelto, eres la misma (te veo por primera vez, pero ya te conocía) y estallar en tu cara como un papalote.

Te debiste llamar Guadalupe.


Lectora


Cuando supe que me leías
mi corazón se desplomó dos veces

Lo tuve que recoger

pero ya era tarde.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Postkarte, autores para llevar



Estos son lo autores que en tarjetas numeradas ha publicado Postkarte:


1) Mariana Pérez-Duarte, 
2) Marco Antonio Campos, 
3) Liz Durand 
4) Margarito Cuéllar,
5) Flora Calderón, 
6) Lauro Acevedo, 
7) Ana Margarita Ríos-Farjat, 
8) Ramiro Padilla Atondo.




martes, 11 de agosto de 2015

Rituales

Francamente esto no le importa a nadie más que a mí, y si lo escribo es para ordenar las ideas.

No diré ahora mi razones, pero hay ciertos rituales que simplemente me cagan. Me refiero especialmente a las bodas y a los quinceaños.

El punto es que como adulto lo mejor es ir de vez en cuando a esos rituales. No es que deba así como que el deber, pero hay gente que me importa mucho y quiero acampañarla. Ese es todo el asunto.

No hace mucho Víctor, mi psicólogo, me lo comentó. Habló del ser adulto y como tal participar en ciertas actividades de ese tipo. No me siento viejo, pero ya hace muchos años que comencé a estar joven. Alguien usó el elegante término de adulto contemporáneo. Pues como se llame. Creo que esta estapa que vivo se llama adultez. Y si quiero ser coherente con el cariño que siento con la gente que me importa, simplemente lo mejor es acompañarlos. Que ese numerito no será mío.

Pero acá entre nos digo que preferiría quedarme en mi casa. O tener una reunión o una fiesta, pero no de esas.

Y nada, que va pasando que el de la fiesta sea yo y me trague todas las palabras.

Cierto, cuando te importa alguien eres capaz de hacer algo muy importante juntos.

domingo, 9 de agosto de 2015

Mi criterio cortísimo

Lo procaz no es algo que me incomode, me alarme o me escandalice fácilmente, y me entró la duda si soy yo o son ellos, los dueños de la televisión. Ayer vi un video en "Yotuve" y me dejó volado. El programa se llama "Nuestras Voces Bizarras" de Televisa Monterrey y en él presentaron a un grupo que se caracteriza porque las letras de sus canciones, algunas de ellas parodias, contienen un alto contenido sexual explícito –me parece pornografía rimada. El conductor adivrtió y dijo que los televidentes mandaran a los niños a dormir y que "las personas de criterio corto le cambiaran de canal". Seguro yo soy esos de criterio cortísimo porque el contenido de estas canciones no me parecen apropiadas para la televisión abierta. Soy de la idea de que existe un contenido exclusivo para adultos y que debe estar más regulado. El nombre del grupo presentado es en sí toda una declaración de principios y un grito de batalla: Grupo Marrano.

No sé si soy yo o son ellos, los dueños de la televisión. Nunca pensé en llegar a pronunciarme en contra de este tipo de difusión explícita, quizá porque nunca pensé que este tipo de contenidos se pudieran transmitir de forma explícita.

sábado, 8 de agosto de 2015

Una bolita de carencia

Hoy pensé que los humanitos somos una bolita de carencia, y de la manera en que las resolvamos dependerá nuestra felicidad, alegría, o sencillamente bienestar.

Me gusta verlo en función de lo que es menos o más saludable para nuestro cuerpo, espíritu y conciencia.

Sí, es cierto, no sólo somos carencia, también somos sueños, aspiraciones, dudas y temores, pero la carencia es parte de nuestros motores más importantes.

Un día en un video le oí a decir a Ikram Antaki que las sociedades no evolucionan basadas en la racionalidad, sino basadas en la necesidad. Y bueno, por ahí creo va la cosa, estoy de acuerdo. La necesidad nos mueve, porque somos una bolita de carencia.

Sin Dios, sin militancia y sin futbol

No soy un hombre religioso, lo cual no significa que niegue la existencia de una dimensión espiritual a la que eventualmente aspire.

Y teniendo yo tan pobres bases —sin Dios, sin militancia y sin futbol— hay días en que pienso que el camino que le puedo señalar a mis hijos es bastante básico, elemental, insuficiente acaso.

Desde hace años, por instancias de su madre, ellos participan dentro de la Iglesia mormona, lo que a mí no me parece mal. En la ruta del espíritu alguna lucesita se mantendrá.

Volviendo al tema de los hijos, decía que no sé que luz les estaré dando, supongo que trabajo con las uñas de mi ejemplo, con algo de presencia y muchos besos que ya el mayor rechaza con fastidio.


I
Conozco un caso sin remedio
porque no alimenta esperanza ya ninguna:
Le digo que sin Dios, sin militancia y sin futbol
—como es su triste condición—
su existencia es como un rumor
que desaparece entre la bruma.



jueves, 6 de agosto de 2015

Seis de agosto

¿Qué bomba ha dejado tu campo en una Hiroshima silenciosa?

miércoles, 5 de agosto de 2015

Esas personas inmutables

Será mi irreductible afán dramático, será que con frecuencia me pasan y siento cosas que necesito expresar con palabras, será que mi vida a veces la vivo como una aventura emocionante. No lo sé.

Y aunque tengo claro que cada quien experimenta su mundo como puede y quiere, no deja de exacerbarme un poco el alma encontrarme con gente inmutable, aquella que parece no toparse nunca con nada que le vuele de pronto la cabeza, como un viaje, un encuentro, un vuelo, una lectura, una canción, un atracón de carne o la incertidumbre de un proyecto en puerta.

Regresan como se fueron: Impávidos, inmutables.

Esa gente me parece medio muerta.

Personas que no consumen experiencias prediseñadas, sino que viven las propias en donde las hallen, de esas hay poquitas.

Si la vida está frente a uno, por qué no recibirla y gozarla.

Terapia

Carmen no está, desde hace tiempo. Hay suficiente distancia para ver las cosas con todo el tiempo del mundo, sin prisa, y de ello integrar lo bueno, como creo que fue mi caso.

En este texto no sé si será más de Victor que de Carmen. Y lo escribo sólo por tenerlo en claro yo, que, dicho sea de paso, tanto beneficio obtuve. De ambos.

Sé que Víctor tuvo mucho que ver, pues la Carmen que había antes era de una forma irreconocible para mí. No sé, yo no estaba ahí.

Víctor, debo aclarar, es el psicólogo. Hay gente que se acerca a la religión, al yoga, a las flores de Bach o al deporte y así exorcisan y les funciona. Cambian su vida para mejor y qué bien.
Yo no. Desde muy jovencito he ido a terapia, jovencito jovencito. Y sí, tuve experiencias medio extrañas. Pero para mí era el camino, resolver cada quien sus problemas. Abreviaré.
He estado con muchos psicólogos, unos por periodos de meses o incluso años. Y Víctor es el que me ha dado mejores resultados. Un psicólogo como de mi generación, alguien que lo conoce a él, una vez dijo que Víctor era el mejor de la ciudad. No me extrañaría que lo fiuera. Es más, Sería lo más natural. Que lo diga alguien  que va por primera vez con un terapeuta es bueno, que lo diga alguien que conoce a un puñado... Le debo mucho a este hombre.

***

Creo que una de las muestras de que un trabajo está bien hecho es que no se le note el trabajo, es decir, que aparezca simple y armonioso, fácil de entener o al menos de visualizar. Víctor tiene el arte de llevarte cuando en necesario a los terrenos de algo que se parece mucho al sentido común, y ahí ponerte. En otras ocasiones te coloca fuera de tu esquema habitual, de una forma incomprensible en un principio, y ahí las cosas empiezan a acomodarse de un modo distinto. Sin desear el cliché, es como un entrenador que hace que saques lo mejor de ti, que te animes a hacerlo, que te muevas si es necesario a un mejor lugar, en todos los casos, a tomar cartas en el asunto.

***

Iré más atrás. Carmen llegó con él porque sus hijos requerían atención. Terminó quedándose ella. Cuando estaba terminando su parte más complicada la conocí. Repito, no sé cómo era ella antes, pero vi la que conocí, nada que ver con la que dice era antes.

Tiempo después comencé con a ir con Víctor.

Vulgarizaría al simplificar un proceso largo, pero me queda claro que una cuestión básica de nuestras relaciones, sobre todo de pareja y más atrás, con nuestros padres, es el asunto de los límites. Hay una relación entre límites y culpa muy interesante. Esta conclusión es mía, no de Victor, pero es algo que puedo concluir de todos estos años con él.

Carmen supo pronto que hay que atender a las señales y a la intuición. Y hoy no deja pasar nada. Es tan generosa como rígida para no comprar cosas que no le sirven. En sentido emocional, me refiero. Creo que es una de las personas más saludables que conozco en ese terreno. Bueno, está mi jefa, pero a ella le tomó muchísimos más años. La gente carga basura, se complica, se engancha. O más bien permite que le carguen.
Además hablan mucho pero no resuelven casi nada. Hay muchas personas que alardean, alardeamos dijo el otro –a veces. Carmen jamás alardea ni se pelea. Hay quizá tres cosas importantes en la vida y una de ellas son la familia, los hijos. Para el resto no hay tiempo, no vale la pena. Para ella y creo que así debe ser, o estás o no estás, no cabe el chantaje ni la manipulación. Creo que hay personas muy chantajistas pero también muchas personas que se dejan.

No sé, hoy pensaba en Víctor, en el buenísimo trabajo que hizo Carmen y que gracias a la cercanía de ellos dos, mi vida se hizo más ligera y en ciertos puntos más feliz. Sin el paso de ellos por mi vida no estaría hoy aquí, en esta ciudad ni con los sentidos abiertos y las manos abiertas.

A veces me gustaría que la gente que más quiero recibiera los beneficios de ir a una terapia como la que yo recibí. Pero bueno, cada quien.



martes, 4 de agosto de 2015

El poema y la banda sonora


Hay bandas sonoras –piezas musicales– que trascienden y tienen vida propia, independiente de la película. A veces pienso al poema como banda sonora de un hecho aparte –una concepto, una imagen, un recuerdo, una sensación– para el que el poema fue construido. Así como hay piezas que se gozan sin la película, hay poemas que se leen en sí mismos, sin importar su semilla, su motivo primero.

domingo, 2 de agosto de 2015

El amar

Hace nuchos años leí que no se puede hacer otra cosa por las personas que se aman más que seguir amándolas. Pues eso, creo que es así de simple y es así cierto.

Lo que gire alrededor de esto puede dolernos o hacernos sufrir, si nosotros lo permitimos, También puede darnos momentos de felicidad que guardaremos para siempre, hasta el último minuto de nuestras vidas.

Pienso que amar en sí mismo es un acto feliz, y eso no depende de cercanías ni de calendarios.

Hasta comienzo a pensar que se ama pa' siempre.

sábado, 1 de agosto de 2015

Derechos humanos

Si todo abuso de poder merece se castigado

y si la belleza es poder

Si se diera el caso ¿Derechos Humanos podrá atender esta particular clase de abusos?