jueves, 20 de julio de 2017

Ese bonito uso de las palabras





Lo que el habla puede producir siempre me ha llamado la atención: los usos sociales del lenguaje, las personas que saben contar chistes, los excelentes oradores, los maestros que saben cómo y a dónde ir con su clase, los seductores, los escritores que hacen que yo escuche lo que sus personajes hablan, los veintitrés o veinticuatro matices que tiene la palabra "amor" pronunciada por tu pareja en cincuenta contextos diferentes, el tono preciso y por radiación que usa tu jefe para expresarte con dos palabras lo que espera de ti. Por eso digo que cosa importante que sucede entre humanos, o pasa por lenguaje, o no sucede nada.Cuando yo tenía seis años, en el Monterrey allá a finales de la década de los setenta, la palabra "bato" era una grosería, la dije una sola vez y creo que en voz baja, era una maldición que no se decía en casa. "Menso", era tres rayitas más fuerte, y menos se decía.
Otras más agresivas de ahí para el real, ni siquiera se me ocurría pensarlas. Creo que ni existían en mi diccionario. Hoy me parece un acierto, esa habilidad que unos tienen de forma natural, poder decir maldiciones en el lugar, ocasión y momento adecuados. No a todos se les escucha natural y consistente.
La palabra "güey", especialmente dicho por una morra (no por sexismo, sino porque les falta mucha gracia) difícilmente tiene el toque preciso.
En cambio, he notado de unos seis o siete años a la fecha, que el adjetivo "culero", pronunciado en el tono adecuado, suele dar el calificativo preciso para una sensación, estado o trabajo terminado.
Prefiero escucharla cuando da en el blanco, dicha con gracia, de lo contrario a mí me da pena ajena, más bien como que me da chingadera. 

¿Les ha pasado?


Bajo el signo de David Sumers


Gran parte de mi poesía tiene síntomas de la derrota amorosa. Le llamo el signo de David Summers. Hace años que decidí que mi poesía no tomaría más de esa agua. En efecto, el dolor vende más que la felicidad. Pero ¿a quién le importan las víctimas voluntarias? A mí, definitivamente ya me dan mucha pereza.

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Conozco a un hombre a quien su esposa lo divorció después de años de aguantarle muchas. Él ha andado llorando la pena a quien quiera escucharlo, o mejor dicho, a cualquiera que, tal vez él piense, pueda compadecerlo y ponerse de su lado. Pienso: si no supo cuidar lo que tenía, ahora que aguante vara.

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Tengo un amigo de la prepa que tuvo un amor imposible. Alguna vez, según él, estuvo cerca de conseguir su objetivo, pero la morra pronto se emparejó con un bato al parecer de muy buena posición, parece que de un país sudamericano, y mi compa se quedó chiflando en la loma. Nunca tuvo nada con ella. Fue pura idealización.

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Cada relación de pareja vive sus propios dramas, incertidumbres, desengaños y grandes retos. No importa la imagen que den en redes sociales. Conozco de sobra que cada relación que vale la pena —y con frecuencia las que no valen tanto la pena— requieren de un gasto de energía importante. Gastar en una relación que no existe es como tener una deuda grande con el banco y pagar tres pesos todos los días.

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Tengo un personaje favorito en la series, se llama Mike (Jonathan Banks), un exoficial de policía veterano que arregla asuntos difíciles. Salió en Breaking Bad y en Better Call to Saúl. Es un tipo duro, pero mucho más inteligente que impulsivo. Protege a su hija y especialmente a su nieta, que en ocasiones han estado amenazadas. Tiene claras sus prioridades, y aunque parece un tipo que podría ser desalmado, es valiente y tiene una ética muy definida en sus decisiones.
Mike tiene esa parte de varón que me gusta. Habla poco y no se arruga. Una de las cosas que más me gustan es que parece no tener prisa nunca, se toma todo el tiempo necesario para pensar bien lo que va a hacer.
Por qué viene al caso. Creo que el tema es la paciencia y la soledad. La soledad y ver por la familia.

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He pensado a veces en la felicidad de amar a una pareja, a una mujer pues. Sí, esa felicidad no se niega. Vale por sí misma. Pero ¿qué hay de recibir amor de esa misma persona? Debe ser parejo para que funcione o, mejor dicho, para que haya un sentido.

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Dejé a David Summers y sus lamentos.
Voy tras el varón evolutivo y en este viaje en solitario —uno en el que no cabe la prisa— haré  grandes descubrimientos.

sábado, 15 de julio de 2017

Mujeres fieles


Siempre tuve excelentes parejas: Nunca sospeché siquiera que me hubieran sido infieles.
Hasta en eso fueron extraordinarias.

miércoles, 12 de julio de 2017

Salvemos a los redactores



La comunicación escrita es el tapete invisible en la transmisión de las ideas. Cuando la redacción y el soporte son los idóneos, la mente del receptor se conecta con la mente del emisor sin ninguna distracción.
La redacción tiene una parte “técnica” que se refiere a la correcta escritura, pero implica una parte subjetiva, que por ejemplo sería casi nula en las matemáticas y muy alta en el dibujo o en el canto. En otras palabras: toda escritura lleva la huella digital de su mano creadora.
Uno escribe para que otro lea. Puede ser una relación uno a uno o bien destinada a tener receptores simultáneos. Entonces se vuelve una actividad muy sensible.
Recuerdo que a finales de los noventa trabajaba como redactor para un noticiero televisivo. Escribir parte de lo que se leería al aire era una prueba quirúrgica diaria. El primer avance salía a las 6:37 de la mañana y el noticiero que duraba tres horas iniciaba en punto de las 6:50, ni un segundo más. El hecho de que fueran tiempos cronometrados no justificaba ni un error, que los había.
En publicaciones impresas, el redactor crea y el editor mejora la experiencia de lectura. Estos dos roles lo pueden ejercer diferentes personas. Llamo redactor en sentido amplio a quien escribe para que otros lean. Este papel lo practican periodistas, profesores, investigadores, abogados y, por supuesto, los escritores.

Vívida experiencia
Me incluyo entre los lectores que gozan con un buen texto, tejido con invisible detalle por las manos de un mago, escritos que son un cristal que no interrumpe la mirada de mi mente e incluso me hacen parte de un vívida experiencia, una que activa la imaginación con mecanismos que no busco comprender.
Vista como una profesión, la de redactor no es suficientemente valorada ni por supuesto, pagada. Se asume como una cualidad implícita en personas ligadas a la academia, al periodismo o la docencia. Pero esta es una idea equivocada.
La habilidad de escribir de manera eficaz y atractiva se cultiva con muchas lecturas y con estar abierto a las críticas, pero sucede poco.
En una empresa donde laboré como editor se creía que con sólo pedirle a cada docente una colaboración sería suficiente para tener una edición atractiva. Se piensa erróneamente que ser especialista en determinada área habilita para escribir un texto publicable. Para nuestra pena, es en estos criterios frente a la lectura y la escritura donde una vez más se hace notorio el fracaso de nuestro sistema educativo.
Cuando esté frente a un texto, estimado lector, le invito a que haga la prueba del segundo párrafo. Consiste en leer con atención la entrada y detenerse a pensar qué tanto interés le nace por continuar la lectura. Y no, no se trata sólo del tema, en muchos de los casos es el abordaje, el tono, y la “mano” del redactor la que nos mantiene interesados hasta el final.
En lo personal, como editor prefiero partir de la habilidad escritural e ir hacia un tema, que hacer que un especialista “aprenda” y publique sus aportaciones, que para eso están las entrevistas.
Mientras no se le dé la suficiente importancia al disfrute y a la exigencia de una lectura y a la eficaz comunicación escrita, seguiremos aceptando equivocadamente que leer no enriquece nuestra experiencia de vida. Y peor aún, que no es necesario alimentarnos por medio de los productos que nos da la cultura que, como dice Hernán Casciari, es la base fundamental de la complejidad de la mente. 

Los buenos redactores no vienen con un letrero en la frente, hay que descubrirlos, están a veces en periódicos, portales electrónicos, blogues incluso están ahora estudiando la preparatoria o en el inicio de una carrera profesional. Valoremos a los buenos redactores. Columnistas, historiadores, periodistas, escritores, investigadores: necesitamos de su trabajo, piensen en nosotros los lectores. 

viernes, 7 de julio de 2017

Aquí ando bien acá





Cuando éramos muy jóvenes la raza decía andar "bien acá" que es un expresión algo ambigua que trata de enfatizar un estado. "Andar bien acá" era andar muy bien vestido pero también "creerse mucho". Este tipo se cree bien acá. 
Primero se lo escuché a los amigos argentinos y uruguayos. En otras partes de México también la dicen mucho. Ya fuera del modismo mencionado, en mi cerebro el "acá" es más bien posicional, es decir se usa para delimitar un no-allá, pues para que haya un acá, implícitamente estamos aceptado un allá al que nos oponemos. 
Mi corazón sonríe cuando, para referirse a "aquí", una persona dice aquí. Me gusta el aquí y me gusta ahora y me gustas tú.

¿Ansia de militancia?



El arte no debe estar supeditado a un discurso social, según opinión de los defensores del arte por el arte. En mi opinión el arte puede ocuparse de un problema que aqueja a una sociedad y no por ello disminuirá su valor.
“El Guernica” en el contexto de la Guerra Civil española (1936—1939) no habría sido creada sin el ataque aéreo hecho por alemanes e italianos a la población civil española en abril de 1937.
Con el tiempo, el cuadro en el que no aparece ningún avión militar, se ha convertido en un símbolo del sufrimiento del que es capaz de infligir la guerra.
Está también el caso de la exposición Abu Gharib, que el escultor colombiano Fernando Botero creó en reacción al trato vejatorio que soldados norteamericanos sometieron a presuntos terroristas iraquíes, abusos que se dieron a conocer en abril del 2004.
“Esta exposición se ha hecho en seis o siete sitios, y sigue siendo un acto de protesta mío contra un hecho que considero inaceptable como es la tortura”, me comentó Botero en entrevista en el 2006. Ese trabajo de 41 óleos y 39 dibujos, en palabras del colombiano “es el resultado de la ira: Mientras más leía sobre este asunto, más motivado me sentía a hacer algo, y durante 14 meses me dediqué exclusivamente a esto”.

Si te quiero es porque sos
Otro creador difícil de separar de su contexto social es Mario Benedetti. Buena parte de la obra de este célebre uruguayo parte de una postura militante y una crítica social. En muchas de sus obras está presente, como fondo o como elemento central, el efecto de los regímenes dictatoriales a los que fueron sometidos números países latinoamericanos.
Uruguay entre 1973 y 1985; Argentina entre 1976 y 1983 y la huella de la dictadura en Colombia entre 1953 y 1957 son algunos de los periodos que influyeron en el Cono Sur e inevitablemente habrían de tener su reflejo en el ámbito del arte.
Hay hechos que levantan ámpula, controversia y en muchos casos la percepción de abuso e impunidad. La desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa hace casi tres años provocó un revuelo que llegó incluso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Y mientras se siguen dirimiendo responsabilidades, el pasado 30 de junio se publicó la convocatoria de un certamen internacional de poesía titulado “Ayotzinapa a tres años. Poesía, verdad y justicia” (Bases en http://bit.ly/2sLYzfK).
El primer premio del concurso es un grabado original con valor de 15 mil 300 pesos del artista Francisco Toledo. El segundo y tercer lugar se harán acreedores a vales de libros con valor de 3 mil 500 y 2 mil 500 pesos respectivamente.
El participante interesado, que podrá ser de cualquier lugar del mundo, deberá escribir y enviar un poema de un máximo de dos cuartillas con el tema en cuestión.
Ayotzinapa es un tema fresco y complicado. Es una herida abierta para muchos mientras que otros desacreditan las bases de este movimiento. De todos modos la convocatoria a un certamen internacional de poesía es una prueba más de que el arte puede ser un vehículo para reflejar el dolor humano, venga o no de un régimen tan debilitado como lo es nuestra frágil democracia.

El autor es editor de sueños


   

jueves, 29 de junio de 2017

La adicción de la lectura




Así como un adicto busca compartir su máximo placer y quizá inducir a otros a su fuente de felicidad, hay otros pocos incurables que con placeres igual de hedonistas padecen un vicio del que no buscan recuperarse nunca. Me refiero a los adictos a la lectura que no sólo hablan sobre lo que leen, sino que además reflexionan por escrito sobre su dudosa costumbre.
Bajo la luz de una estrella muerta es un libro de ensayos escrito por Daniel Salinas Basave en el que combina la curiosidad por el misterioso acto de leer con su experiencia lectora. Del mismo modo que sólo el lenguaje puede ser herramienta para hablar de sí mismo, este volumen es también un libro que habla de libros, pero no en el sentido académico, que de eso no tiene nada, sino para mostrar sin proponérselo que el objeto libro es un artículo inmerso en las aguas de la historia.
En lo particular, el ensayo que más disfruté fue “Un impresor que no sabía leer y una serpiente oculta bajo la imprenta”, donde se relata la llegada de la primera imprenta en 1539 a tierras novohispanas. El impresor al que hace referencia el título es Juan Pablos Bresca, quien a pesar de no saber leer, fue el encargado del taller que durante los primeros años sólo produjo libros eclesiásticos.

Testimonio amueblado de lecturas
Las reflexiones de Daniel Salinas echan raíz en la actualidad al, por ejemplo, analizar el gusto por los videojuegos entre los jóvenes y preguntarse, datos en mano, cuál es el resultado de la pugna ente consola y libro. “El videojuego no sustituye a la literatura, pero sí arrebata potenciales lectores”, afirma.
Lejos del lenguaje académico y cerca del testimonio amueblado de lecturas, el libro reúne 18 breves reflexiones sobre el acto de leer y la lectura. Una de las principales cualidades de esta obra es la reflexión actualizada enlazando temas propios de la relación escritura–lector, como asuntos con la navegación de la lectura frente a las teleseries, los videojuegos y los youtubers.
El autor saca a Borges, a Cervantes y a Paul Auster a pasear, los sienta en una mecedora y los sitúa en su contexto. Su familiaridad con autores clásicos y contemporáneos en lugar de distanciarnos, nos acerca más al mundo de la literatura. En el libro, que sigue la línea de su Réquiem por Gutemberg, el autor reflexiona sobre el futuro de la letra impresa, sobre el primer y el último lector de una obra y sobre la supuesta muerte de la novela. Vamos: toca hasta el tráfico de libros —a propósito de adicciones— que durante un tiempo padeció la Nueva España. “En 1790 había más de siete mil 400 títulos en el Índice de libros prohibidos. 
Cabe mencionar que Bajo la luz de una estrella muerta obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Sor Juana Inés de la Cruz 2015, con lo que el autor suma ya media docena de premios en un lapso de año y medio de trabajo escritural.
Si este libro se llevara en algún programa académico, bien cabría en la materia de “Sociología de la lectura”. Sin embargo, gracias a su lenguaje y a la habilidad con la que el autor se acerca al lector —a menudo usa la primera persona—, bien podría pasar por un libro de divulgación para que las próximas generaciones “le den el golpe al libro” y se vuelvan, si no adictas, al menos sean lectores sociales. Por puro placer, claro.

De la columna "La culpa es de los ojos".

miércoles, 28 de junio de 2017

La poesía sí paga




El poeta gana muy mal, no vive de su arte. Su obra no suele ser popular y muchos opinan que no tiene por qué serlo. Encima, sólo el dios tiempo elige a quienes tendrán un sillón en el palacio de la poesía y ello suele suceder cuando el poeta ya entregó el equipo. 

A pesar de todo existen los poetas, cuyo ejercicio no está sujeto a las leyes del mercado ni a los "me gusta” de las redes. En varios aspectos emergen desde la orilla de la corriente principal y, los más perseverantes, publican libros incluso de calidad.  

¿Qué hace a un buen poeta? ¿La cantidad de lectores? Convengamos de momento que un poeta es bueno aunque tenga cuatro lectores y un poeta puede ser malo así tenga decenas de libros publicados.

El ingreso de los poetas, déjeme decirle estimado lector, no siempre es tan malo. Hay unos mecanismos de apoyos oficiales, en forma de premios o becas, que hacen que un autor deje de preocuparse al menos temporalmente por la mensualidad de la casa y el pago del gas. 

El prestigio de ganar 
Cada año se destinan millones de pesos a concursos literarios que en casi en todos los casos incluye la publicación de la obra ganadora. El prestigio de ganar un premio puede tomarse con pinzas, no es garantía absoluta de casi nada, sino de la elección de tres seres humanos con trayectoria lectora que toman una decisión. Y claro, el reconocimiento abre muchas puertas y el monto económico ayuda a pagar las cuentas. Nada mal en un país donde el consumo del arte es menos urgente que buscar o mantener un sustento digno. 

Cuánto cobra la poesía. A cuánto ascienden los premios en el país. Entre los certámenes más prestigiados está el Aguascalientes, dotado de medio millón de pesos y el Jaime Sabines, con una bolsa de 100 mil pesos para el primer lugar (convocatoria en http://bit.ly/2rO3bNg). 

Otro premio importante es el Enriqueta Ochoa (bases en http://bit.ly/2rWlBve) que ofrece anualmente 100 mil pesos y en Baja California, los premios estatales de literatura, realizados cada dos años, están dotados de 25 mil pesos.
Y siguiendo con los montos, la joya de la corona, el premio gordo de la lotería en los certámenes en poesía es el Manuel Acuña que otorga al ganador 120 mil… dólares. Es decir, dos millones 160 mil pesos para el poeta seleccionado (convocatoria en http://bit.ly/2rO3bNg).

El poeta gana mal, es cierto, pero podemos agregar que no todos. En varios casos, aunque la venta de sus libros no sea su principal entrada, los certámenes tienen reservados jugosos frutos para quien sabe perseverar y esforzarse en el oficio. Y a usted estimado lector ¿le gusta leer poesía?¿Cuáles son sus poetas favoritos? En su opinión ¿cuáles son los mejores poetas que hay en Ensenada? Si gusta enviar su comentario, lo podemos discutir en la siguiente columna. ¿Le parece? 


Publicado en mi columna "La culpa es de los ojos", en el periódico El Vigía, de Ensenada, B.C.

jueves, 22 de junio de 2017

Cumbia en el corazón





Quiero bailar mi cumbia
pegado al piso con mi tambor

Quiero decirte algo
que sólo puedo con mi tambor

Quiero bailarte toda
desde Colombia hasta Ecuador

Quiero pensarte menos
desearte menos mas por favor

Quiero bailemos juntos
por esta noche con tu calor

Cale desde más hondo
que son tus ojos de la pasión

Baila mi cumbia toda
pero conmigo con este son

Que sólo tu rostro cabe
enamorando mi corazón


(Esta letra se me ocurrió esta tarde mientras escuchaba unas cumbias).

Gatito



Estoy pensando en adoptar un gatito.

lunes, 19 de junio de 2017

Gatita negra



Murió la gatita negra. La casera me lo dijo días después. Hice cuentas y fue el 23 de mayo. Ese día fue martes. Deduzco que fue por la infección de la muela; ya casi no comía. "La enterramos en el patio, por si le quieres traer flores", me dijo doña Carmen con una sonrisa para dentro. Creo que es el punto final de un ciclo. Confieso que sí sentí mucha tristeza.

martes, 13 de junio de 2017

Un dudoso elogio del varón





O dicho de otra forma: un varón, heterosexual, en edad productiva y blanco (o morenazo, como este que escribe), no necesita de un día para hacerse visible: Somos los que partimos el queso y los que calificamos a los demás. No somos el Otro de nadie, porque nosotros definimos quién es el Otro, el distinto, el que se sale de este centro, el que para su desgracia vive al margen. Nosotros los varones somos la estadística invisible en los feminicidios, en los crímenes de odio, en al acoso de todos los días y en los embarazos adolescentes, tampoco aparecemos en la foto de la violencia familiar y una decena de artículos del código penal no tienen nada que ver con nosotros, vamos, son sólo una formalidad. 
Al igual que los grandes potentados, no hay ganancia en que el mundo se entere quiénes somos, y si se entera, que también sepa que de todas maneras nos vamos a llevar la tajada más grande. Con esa libertad nos basta. Estamos libres de culpa. 
¿Un día del varón? ¿Cómo para qué?

domingo, 11 de junio de 2017

El corazón


Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando", Mario Alonso Puig.



jueves, 8 de junio de 2017

Nunca más




Una frase lapidaria presidirá mi sala: 

"Nunca más podrás bailar cumbia sin acordarte".

lunes, 5 de junio de 2017

El requisito de la salud emocional




He aprendido y comprobado que para crecer en el ámbito profesional, económico, laboral y familiar es necesario primero tener resueltos asuntos de orden emocional (que incluye asuntos de pareja y los temas relacionados con los padres, principalmente, aunque no son los únicos).
Sin salud y estabilidad emocional no hay despegue posible. Se vive en una pequeña caja de cartón con periódico y un foco de 40 watts en una incómoda comodidad permanente.
Preferir a toda costa y por encima de todo a personas y situaciones emocionalmente saludables (así como educación financiera) debería ser materia obligatoria para pasar de primero a segundo año de primaria.


La frase del día y un comentario:

"La felicidad está dentro de uno y no al lado de alguien", frase atribuida a John Lennon, quien por cierto, hasta donde sabemos siempre estuvo al lado de alguien. Gracias, John, sabemos que de todos modos fuiste bien chido. Maltratabas a Yoko, pero eso no importa, fuiste feliz, cabrón, todo un genio.

domingo, 21 de mayo de 2017

Contando libros







Sé que algo tendrás que ver con el lenguaje, el arte o el pensamiento. Con la docencia tal vez. Agradecido estoy incluso con lo que aún no sucede. Mientras, me ocupo en lavar el baño, regar las plantas, contar unos libros.

Nuevavida




Luego de meses de preparación he emprendido mi gira en solitario. Vendo mis fechas y soy mi propio representante. Comenzó esta aventura vital sin regreso. Para ello corté todas las ataduras y hundí la nave que me trajo. Hoy viajo ligero.

Me he sorprendido tomando decisiones que hace menos de un año no se me habría ocurrido elegir:

1. Varias veces he dicho no a cosas que en principio me gustaban, pero que implican consecuencias que me darían mucha flojera después. Así que de entrada digo no y pasamos a otro tema.

2. El control de todos, absolutamente todos mis horarios está en mis manos. Esto implica una responsabilidad digamos que nueva, pero también una emoción que antes no conocía. Antes de comprometerme miro la agenda y veo si cabe. Para esto, he tenido que hacer lo siguiente.

3. Priorizar. Cada semana hay una o dos tareas que son las "rocas" importantes. Lo demás es superfluo. Reservo tiempo para mí, porque eso me lleva a mi siguiente sorpresa.

4. No sólo paso mucho tiempo solo, lo cual en sí mismo no deja de sorprenderme porque siempre había buscado compañía. Sino que busco alejarme apenas termina la reunión o el compromiso cumplido. Me voy a mi cueva que incluso puede ser sólo caminar sin rumbo, sin prisa, sin preocupación.

5. Valoro más el tiempo. Este es el único recurso que no va a regresar. Disfruto mucho los momentos con mis hijos, con amigos, con gente que me importa. El resto del mundo no me despierta ningún interés más que en función de mis proyectos.

6. Agradezco a la gente que acepta colaborar conmigo. Por regla general pago más por un servicio que recibo o suelo entregar algún pequeño presente. Hago pequeños regalos que en mi Excell de balance están en el rubro de agradecimiento y que andan entre el 5 y 8 por ciento de mis ingresos totales. Todo, absolutamente todo el dinero que entra y sale queda anotado. Un 20 por ciento no se toca porque se va a ahorro/inversiones.

7. Vivo con el 80 por ciento de mis ingresos. Mi meta es vivir con el 50. Claro, mis ingresos crecerán considerablemente, pero el porcentaje de ahorro y agradecimiento seguirán siendo los mismos.

8. Me he planteado metas y siento emoción encaminarme a cumplirlas.

9. Ahora tomo con seriedad mi formación. Esto incluye lecturas, cursos, muchos videos sobre los dos temas que más me interesan.

10. Me he vuelto intolerante a los problemas, es decir, a que me cuenten problemas, azotes, frustraciones, quejas. Me desagrada eso y termino por pintar mi raya, alejarme.

Sé que el futuro será mucho mejor que el presente, que ya se por sí lo disfruto mucho. En esta nueva vida me siento afortunado por lo que me han dejado aprender las personas que se han cruzado en mi camino y han sido importantes.

Hay personas que me animan mucho, me echan porras. Cuando se ponen a decirme halagos, lo agradezco, pero como tengo un ego que en otro tiempo fue salvaje, prefiero hoy no darle de comer. Trato de ignorarlo.

Me gusta mucho esta vida que me tocó y me gusta sentirme emocionalmente cerca de algunas personas que para mí son la maravilla del mundo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Cuidar la pila



Se escucha maniqueo, pero funciona. He aprendido a identificar dos tipos de situaciones, pláticas, personas o situaciones: las que quitan energía y las que dan energía. Si uno es tajante con ello, muy tajante, se ahorra uno mucha pila.

martes, 9 de mayo de 2017

domingo, 7 de mayo de 2017

Director sin prisa





Empecé una nueva vida. Mi primera etapa como emprendedor y mi primera etapa del resto de mi vida. Me siento contento, algo nervioso y comprometido con esta vida que me fue dada para vivirla de forma plena, sin prisa, sin excusas, con amor.

Por cierto, pienso que cuando me toque vivir esa otra etapa, la de pareja, será una en la que dé todo lo que tengo para dar, pero también dispuesto a recibir amor de una forma que a mí me llene plenamente. Amar debe ser un placer y ser amado igual.

Por lo pronto soy el director de esta película que en parte está por escribirse. Acción y caminando y meando pa no hacer pozo.