martes, 2 de enero de 2018
Se me cuida bien
Desde que era muy pequeño sentí fascinación por los efectos del lenguaje. Estoy describiendo un recuerdo con los ojos de adulto, pues claro está que a mis cinco años no tenía el concepto de fascinación ni de lenguaje.
Recuerdo que quedaba impresionado por la forma en que mi papá contaba chistes, anécdotas, situaciones cotidianas y la forma en que en mi mente se formaban imágenes, incluso emociones muy vívidas.
Veinte años después tomaba la clase de Análisis del Discurso que impartía mi maestra Lidia Rodríguez Alfano. Ella, en un apartado relacionado con la sociolingüística, nos mostró cómo hay acciones que se realizan al momento que se actualiza (¿ejerce, nos habita?) el lenguaje. Prometer, jurar, bendecir, entre otros, son actos que sólo se llevan a cabo al momento de pronunciar determinadas palabras, y siempre en presente y por lo general en primera persona. Ahí fue cuando me quedó claro lo que ya había empezado a entender con S.I. Hayakawa*: lenguaje y acción humana van de la mano y se modifican mutuamente.
Pero el lenguaje es engañoso. Se parece a una persona que no rompe un plato pero que puede producir los deseos más virulentos, apasionados y enfermos. O bien, mover a las acciones más sublimes, elevadas y generosas. El lenguaje es todo menos natural.
Pienso continuamente en los vericuetos del lenguaje, que para mí es una forma de comportamiento social y sólo engañosamente, falsamente individual. Reflexiono en la forma en que adoptamos comportamientos, es decir, expresiones, creyendo que somos cada uno quien se expresa, pero más bien reproducimos patrones, formas de pensamiento. Lo cual no es condenable de ningún modo, sólo que me parece un autoengaño creernos dueños de algo que en realidad es propiedad colectiva.
No deja de rechinarme un poco el oído cuando escucho en la expresión "Diosito me la bendiga"** cierto machismo embozado, un poder disfrazado de cariño, una distancia no horizontal entre el hablante que se coloca a una venerable distancia, y el receptor. Lo mismo con las expresiones al estilo "te me tapas bien" y "se me cuida bien", etcétera.
No hay duda que el lenguaje tiene la capacidad de situar al hablante y al oyente en un lugar simbólico que puede llegar a ser agresivo sin mostrarse así. Las sutilezas son tan importantes como el "mensaje principal", y sólo cuando revisamos qué formas de lenguaje asumimos como válidas nos damos cuenta un poco más de las ideas que hemos adoptado, pues todo lo que nuestra cabeza se ha apropiado ha entrado por medio del lenguaje. Y se los pongo por escrito.
*El libro El lenguaje en el pensamiento y en la acción (1938) me voló la cabeza cuando lo leí en 1992, por su enfoque semántico y su llamado a la cooperación humana, en un momento en que el fantasma de la guerra amenazaba no sólo Europa sino el mundo entero. Hayakawa fue un lingüísta norteamericano que explicó en este ensayo, de una manera muy didáctica, las funciones del lenguaje y la forma en que impacta en el pensamiento y la percepción de la realidad.
**Para mayor análisis revisa los pronombres de objeto directo.
lunes, 25 de diciembre de 2017
El Relato del Héroe
Una de las estrategias sociales masculinas más básicas es lo que llamo el Relato del Héroe.
Consiste en dotar a nuestro discurso de elementos que nos hagan ver como más valientes, o más inteligentes, o más sagaces, o más hábiles o más veloces de lo que somos.
Es una estrategia de competencia social que nos visibiliza e intenta satisfacer una necesidad de reconocimiento. Aunque a veces no llega a tanto, a veces es sólo que tenemos una imagen bastante crecida, quizá "inflada" de nosotros mismos y con ello la proyectamos.
Somos una casta invencible, siempre luchando, pero lo importante es poder contarlo.
domingo, 17 de diciembre de 2017
Macho literario
Hay un tema literario que estoy segurísimo que, por razones que no nos pondremos a discutir ahora, pero que son más que debatibles, puede ser comprendido más por varones latinoamericanos que por mujeres:
El protagonista se hace pareja de una mujer. Tiempo después él descubre que su mujer fue pareja sexual (novia o amante) de un varón muy cercano suyo a quien aprecia, que puede ser su amigo, su hermano o su primo. Además descubre que esa relación, para su amigo fue irrelevante, simplemente se sirvió de ella. Viene después que el protagonista tiene que lidiar con ese fantasma y de modo simbólico tiene que elegir entre su pareja y el amigo.
sábado, 16 de diciembre de 2017
Meditar
Cuando uno ama a una pareja, podría hacerle el amor. Cuando uno se ama a sí mismo, podría practicar la meditación. Ambas conectan.
martes, 5 de diciembre de 2017
Hablar de oídas
No comprendo. Tengo amigas y conocidas que son heterosexuales y que hablan de belleza femenina con tal definición como si hubieran estado con cierta cantidad de mujeres en su vida. ¿Hablan desde la envidia, desde la carencia, desde la comparación o hablan de oídas? Sí, seguro hablan desde una percepción estética sin más. Pero.
Hablar de lo que se ve a simple vista es una cosa. Hablar por haber estado ahí es otra distinta. "O no entendí lo que estaba pasando, o ya pasó lo que estaba entendiendo" (CM).
Soy una persona afortunada
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| La diosa Fortuna. |
Soy una persona afortunada. Soy un adulto, varón, heterosexual, en plena salud, con mis padres vivos y mis dos hijos sanos. Excepto el cuidado de mi salud, el resto no lo elegí. Subrayo que no pertenezco a ningún sector vulnerable de la sociedad: mujeres, menores, tercera edad ni persona con discapacidad. El sólo hecho de ser varón implica ya que no he sido —y dudo que algún día lo sea— objeto de violencia de género. Nunca. Salgo a la calle y nunca, jamás, me he fijado en si la forma que voy vestido me hace vulnerable, o si puedo ser atacado por alguna mujer a altas horas de la noche. Eso no pasa. Además, me siento amado. Por varias personas cercanas. He aprendido la diferencia entre nivel de vida y estilo de vida. Me satisface mucho trabajar en mis proyectos y haber aprendido que no es necesario intercambiar tiempo de vida por dinero.
He tenido la fortuna de haber conocido a personas muy especiales, quienes me han dado profundas lecciones de vida.
La vida ha sido muy generosa conmigo.
domingo, 26 de noviembre de 2017
El nombre de los aeropuertos
En el 2015, más de 73 millones de personas volaron en México, tanto en vuelos nacionales como internacionales, según un informe de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Estas personas pasaron al menos dos veces por un aeropuerto, ese espacio aún impersonal, frío, aséptico.
A mí me gustaría que nos apropiáramos más de esos lugares, hacerlos más familiares. Y como en mi vida muchas cosas empiezan por el nombre, es decir, por el nombrar, podemos mencionar a esas terminales por su nombre de pila, que los tienen.
El de Monterrey sería el Mariano, el de Tijuana es el Abelardo, el de Guadalajara es el Miguel Hidalgo, el de la Ciudad de México es el Benito Juárez. ¿No nos suena más familiar?
lunes, 20 de noviembre de 2017
Monterrey, seis años después
Hace seis años Monterrey era una ciudad en crecimiento acelerado, pero ya dejó de crecer. Hoy lo que existe son 40 o 50 pequeños polos urbanos cuyo punto de referencia no es ni una iglesia ni un parque, mucho menos un arroyo. Esos polos urbanos tienen como punto de reunión un centro comercial. Esos lugares con cine, locales de franquicias, muchos de ellos de comidas, estacionamiento. Sitios en dónde pasar el tiempo e irse a divertir.
La vida en Monterrey se hace complicada sin automóvil, y con él se hace casi imposible al tener que circular en horas pico. Por fortuna nos parecemos cada vez más a una ciudad estadounidense. Qué agradable.
Monterrey no es el mismo.
Lo bueno es que yo tampoco.
martes, 7 de noviembre de 2017
Poner límites, dejar ir
Sucede que a muchos nos parece complicado alejar o alejarnos de las personas difíciles, pesadas, que no fluyen, esas que llaman tóxicas. La culpa, la costumbre, el qué dirán o simplemente la flojera, nos lo impiden. A veces toma años poner manos a la obra, y no pocas veces luego de un proceso provocado por un tocar fondo, un no poder respirar bien por estar hasta la barbilla hundidos en la mierda.
No soy especialista en el área; si puedo ayudar, trato de hacerlo, pero lo que suelo hacer es recomendar ayuda profesional. No creo que haya un solo camino, en mi caso, lo que estoy aprendiendo es a soltar, desapegarme, dejar ir; centrarme más en el momento presente que en el pasado o en el futuro. Caray, no tenemos idea de cuánto vaya a durar nuestra vida, lo que sí percibo es que cada año, cada mes, cada semana, pasa a una mayor velocidad que antes, el tiempo pasa muy rápido, y sí, mientras le metemos galleta a nuestros afanes a futuro, me parece muy bueno aprender a disfrutar el presente con plena consciencia.
Una persona coherente en lo que dice, hace y piensa puede ser buena asesora/consejera, porque lo que diga lo estará viviendo en sí misma.
domingo, 5 de noviembre de 2017
Sólo en presente
Es muy padre poder elegir con absoluta libertad las personas con las que uno quiere pasar tiempo. Ayer un amigo me dijo que no sentía en este momento desde la carencia, que no tenía nada pendiente. Sí había cosas que deseaba hacer, pero que no había nada que no tuviera. Lo vi contento, pero sobre todo en armonía y disfrutando.
Hay veces que no está en nuestras manos estar cerca de personas que uno quiere, pero es decisión de uno vivirlo como carencia. Pienso por ejemplo en mi hijos, que están lejos.
Estar y disfrutar de la compañía de otras personas me parece que es en parte consecuencia de estarla pasando bien con uno mismo, tener resueltos asuntos importantes y buscar la armonía.
En los últimos meses mi percepción sobre mí mismo se ha modificado. Ahora busco y siento placer en pasar tiempo solo, caminar por cualquier parte, no tener prisa y estar consciente del momento presente, sólo del presente. Ir al desierto un rato, ya sea interior o exterior. Estar en el centro. Pero todo en presente.
"Cuando una realidad es más grande que tú, ni siquiera se puede pensar palabras".
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Reflexiones sexosas sobre ellas
1. Pareciera que ciertas chicas bien zafadas de su cabeza tienen un atractivo particular. Tienen una fila intentando llevárselas a la cama.
2. Hasta la más seria y reservada tiene una forma guarra y personal de pedir que le cumplan un deseo ¡y ahora!
3. Ellas simplemente cogen e intentan disfrutar. No presumen sus logros, si acaso comparten experiencias. Todo sería más sencillo si fuéramos tan discretos como ellas.
miércoles, 25 de octubre de 2017
Paradojas
Creo que los humanos no crecemos de forma pareja, homogénea en todos los ámbitos, pero lo que me llama más la atención es el contraste tan grande entre nuestra inteligencia emocional y nuestra inteligencia racional.
Por ejemplo, personas que en lo académico, en lo intelectual, incluso en su aspecto creativo, son muy destacadas, paradójicamente en otro campo de su vida son muy distintos, quiero decir, exhiben una verdadera pobreza.
Por ejemplo, el encumbrado académico que al mismo tiempo es un misógino patán o la maestra (con grado de maestría) que en el amor es tremendamente ingenua y así le va.
La lista es larga, pero la falta de inteligencia o ética contrasta profundamente con lo destacados que podemos ser en otros campos.
Cierto, todos estamos hechos de paradojas, sólo que a unos se les nota hasta en la oscuridad. ¿Todos conocemos a alguien así?
domingo, 15 de octubre de 2017
Días de espera
Varias veces Daniel Salinas Basave ha dicho que su mejor universidad ha sido haber ejercido el periodismo por más de 15 años. Realizar reportajes especiales para prensa escrita le habría dado un entrenamiento que sólo ese verdugo que es la hora de cierre es capaz de decretar.
Por otro
lado ser un lector compulsivo le ha permitido amueblar su cabeza de clásicos y
contemporáneos por igual, con la aclaración de su parte de que el oficio de
lector será su vicio de por vida, mientras que el oficio de escritor podría no
ser permanente.
Días de whisky malo (UANL, 2016) reúne historias agitadas, que en
varios casos reflejan una degradación vital con toques de humor, algunas de
ellas aderezadas con un vértigo que no demerita el tratamiento literario.
Por estas historias
cruzan el futbol, posturas ideológico–políticas, el heavy metal y los vicios de
la burocracia, ya sea policiaca o cultural. Sin su amplio conocimiento de estos
temas, los cuentos no tendrían el realismo de la precisión.
En el
primero de los seis cuentos, “Saurio sangrante”, un tatuaje en la pierna que
están a punto de amputarle es el arranque para que un hombre de 43 años, obeso
y con un matrimonio en total deterioro, haga un recuento sobre el camino de su decadencia.
Finalista
En los
cuentos de Daniel es común encontrar esa tensión de una presa a punto de
desbordarse, y como atleta de la narración es hábil para jugar con el tiempo (“Saurio
Sangrante”), incluso se aventura con éxito en el narrador en segunda persona (“Corona
de muerto”).
Por su
ritmo acelerado pero preciso, el manejo histórico del personaje y su argumento
de tensión creciente estilo misión imposible, “Infortunios de un ovejero
kasajo” en mi opinión el mejor cuento del libro. En este relato un ovejero originario
de Kazajistán, trata de degollar una oveja para que su humilde equipo llegue a
calificar en las Champions League.
“Ella es navokoviana” es otro cuento con Baja
California como escenario. El protagonista, Alfio Bordenave, funge como
director del Instituto Tecatense de Cultura y se ha propuesto (su amistad de
toda la vida con el alcalde lo permite) traer a la escritora más hermosa el
mundo, la iraní Lila Azam (persona real). Bordenave llega a afirmar (de manera
equivocada), que Azam es más bella que Camila Vallejo.
El
funcionario se gasta una fortuna en su administración y el derroche podría
tener consecuencias políticas y legales.
La mayoría
de los cuentos son protagonizados por hombres de mediana edad víctimas de sus
debilidades y que van rodando hacia el desfiladero de la decadencia, la descomposición
o la muerte.
“Días de
whisky malo” es uno de los cinco finalistas del Premio Hispanoamericano de
Cuento Gabriel García Márquez que convoca el Gobierno de Colombia. El ganador
será dado a conocer el próximo 1º de noviembre. En la edición 2017 del concurso
de cuento más importante de habla hispana participaron 91 escritores de 14
países.
El premio
podría quedar por primera vez en manos de un bajacaliforniano.
miércoles, 27 de septiembre de 2017
Lost in Ensenada
Llegué a
Ensenada en febrero del 2011. Reinicié una nueva vida al lado de Carmen y además
a las cuatro semanas exactas encontré trabajo de editor en una universidad
privada.
Mis dos
hijos llegaron poco después y al parecer la ciudad no les cayó mal. Me perdí en
Ensenada y no he querido salir de este sitio donde el dinero tiene un valor muy
distinto, el trabajo corre a otra velocidad incluso la vida es más lenta.
Hace tiempo
renuncié a intentar convencer a mis antiguos compañeros de trabajo que 26
grados centígrados realmente no es un calor para quejarse y que, en todo caso,
a unas cuantas cuadras de distancia hay una playa que recibe al Pacífico con
todo su frescor.
Este puerto
a 110 kilómetros de la frontera con San Diego a veces lo veo como el patio
trasero de un almacén de marca. Hay un mercado de segunda mano tanto de
vehículos como de electrodomésticos y ropa que cubre una parte de la demanda de
la ciudad. No es raro encontrar algún mueble de gran valor, desechado por los
consumistas norteamericanos.
Aunque el
embargo atunero desinfló la economía a principios de los 90, la ciudad le
apuesta al turismo y en general al sector de servicios. Me gusta caminar por la
calle Primera, llena de cafés, restaurantes y bares, disfrutando de un clima la
mayor parte del tiempo entre los 14 y 22 grados centígrados.
Esta
tranquila ciudad recibe cruceros que atracan de paso en su camino hacia
California o hacia el Caribe. En teoría, estas visitas aportarían ingresos
importantes a la ciudad. Durante julio del 2017 están programados 147 arribos
de crucero, cada embarcación con una capacidad promedio de 2 mil 411 pasajeros.
Hablamos de 350 mil visitantes al año cargados de billetes verdes. La realidad
es que más de la mitad no descienden del barco y de los que bajan a pasear
apenas se gastan unos 60 dólares. Muy pobre la apuesta o ineficaz la
estrategia.
En dónde está el glamour
El glamour
que yo conocía del Reyno aquí no representa ningún brillo. A Monterrey le gusta
exigir, le gusta no sólo tener, sino aparentar: marcar la distancia social. Un
capitán de empresa, un directivo, difícilmente se encontraría en las mismas
reuniones que los empleados. En Ensenada esa distancia es mucho menor. En este
puerto es posible que el dueño de una empresa con una nómina de más de 20
millones mensuales, conviva con el empleado más modesto durante alguna reunión
de fin de año. En dónde quedó el glamour. No me podré quejar en este caso de la
sencillez del ensenadense.
La
aristocracia de la Cenicienta del Pacífico es reducida. Tres o cuatro familias
son las grandes dueñas, pero lo suyo no es la ostenación. La diferencia con
Monterrey es que más de la mitad de los 520 mil habitantes son ensenadenses
“nuevos”: es un municipio —el más grande del país— con amplia población
migrante.
En su
extensión, que representa el 80 por ciento del territorio del estado de Nuevo
León, confluyen no sólo sangre japonesa, irlandesa y rusa, sino con un buen
número de migrantes originarios de Mexicali, y de los estados de Sinaloa,
Oaxaca, Guerrero. No falta tampoco algún prominente empresario de origen
regiomontano —¡faltaba más!—, por todo esto no es común encontrar muchos
ensenadenses con abuelos nacidos en este mismo puerto.
Destino turístico
Desde hace
años he pensado que, simbólicamente Monterrey es la ciudad estadounidense más
meridional. Nuestro modelo de crecimiento es más parecido a San Antonio, Texas,
que a cualquier otra ciudad mexicana. Hay razón en ello. Desde los tiempos de
don Bernardo Reyes se fortaleció la visión del noreste de México y el sur de
Texas como una misma unidad económica. La industria fría se multiplicó setenta
veces siete y nos dio ese orgullo de ser del norte.
Pude notar
esta noción de progreso cuando en una de mis visitas a Monterrey descubrí que
donde hasta hacía poco tiempo estuvo el Mercado Colón, se alzaba un moderno
edificio de 48 pisos y 200 metros de altura. Su construcción me pareció muy
veloz.
Ensenada en
cambio permanece casi intacta en los últimos seis años. Aún no entiendo por qué
no se ha “vendido” como el destino turístico internacional que debería ser. Sí,
es cierto, tiene la Baja 1000 y la Baja 500, el Valle de Guadalupe reserva el
mejor recorrido vinícola del país y su clima es uno de los más estables y
agradables del país, sin embargo sigo con la idea de que este rincón se conoce
poco.
Quiero
mucho a Ensenadita. Un día quizá regrese. Aún no me animo. Se come bien aquí.
Hace tiempo se me perdió la cadenita, pero este cabrito que anda zonceando en
el malecón aún no se quiere regresar.
(Julio de 2017).
Ps. Este cabrito ya no anda zonceando en el malecón.
lunes, 25 de septiembre de 2017
Jóvenes empoderados
Siento curiosidad por saber qué postura tomarán los jóvenes frente a las elecciones presidenciales del 2018. Su capacidad de organizarse frente a una emergencia podría poner de rodillas, si se lo propusieran, al Instituto Nacional Electoral con su propuesta de solicitar 7 mil millones de pesos para los comicios y un sistema electoral que en algunos lugares huele a comida podrida bajo escombros. La práctica de ciudadanía de estos muchachos los empodera; tan pronto como se den cuenta de ello, algunas instituciones, como por ejemplo los partidos políticos, comenzarán a cuartearse
domingo, 24 de septiembre de 2017
Me hizo bien Monterrey
Estuve en Monterrey, mi tierra natal, dos semanas. En el camino de regreso, pensaba: me hizo muy bien reír, me hizo bien llorar, me hizo bien bailar, me hizo bien sentir amor, me hizo bien cargar a mi sobrina a quien no conocía y que ya cumplió quince meses. Me hizo bien hablar horas con mis padres, me hizo bien ver a los amigos, beber cerveza y estar en el café donde varias horas transcurrieron como si fueran 30 minutos.
Me sentí querido, me sentí amado, me sentí llevado, me sentí traído.
Monterrey y yo tenemos un asunto pendiente.
martes, 5 de septiembre de 2017
Cuánto gana un escritor
Muchos escritores se ganan la vida como ingenieros, meseros, burócratas, en el periodismo o en la docencia. Otros dan talleres o redactan trabajos por encargo. Pocos son los que obtienen una beca, ya sea oficial o de un mecenas, y menos aún los afortunados que obtienen un premio que les otorgue viento fresco a su economía. Este texto habla de la minoría de la minoría: los que viven enteramente de la venta de sus libros.
Como regla general cada autor publicado en una editorial comercial recibe entre el 9 y 10 por ciento del valor de portada por cada libro vendido, digamos que 20 pesos por cada ejemplar que cueste 200 pesos al público.
Los tirajes de una obra literaria, en su mayoría novela o alguna saga juvenil, constan de entre mil y tres mil ejemplares. Las regalías se suelen pagar luego de un corte al año de ventas y en algunas ocasiones se hacen cada seis meses.
Así, si un autor vende mil ejemplares de 200 pesos en seis meses, recibiría 20 mil pesos, lo que equivale a 3 mil 333 pesos por mes. Y vaya que vender 166 ejemplares mensuales es todo un éxito de ventas.
Las rebanadas del pastel
De forma general, del precio de venta al público, 20 por ciento corresponde a lo que costó producir el libro. Las librerías —como Sanborns— obtienen un porcentaje cercano al cincuenta; 10 por ciento son para el autor y el 20 por ciento restante es la utilidad de la editorial, que debe pagar nómina, luz, permisos y encargarse de darle difusión a sus autores, que cuesta muchas horas de logística, publicidad y manejo de medios.
Volviendo al punto, el “sueldo” de un escritor es pequeño y sobre todo es incierto. ¿Quién garantiza cuántos libros se venderán? Si un libro toca un tema importante para una ciudad del país ¿habrá suficientes ejemplares en esa plaza en relación con otra donde el libro se perderá en los estantes? En mi experiencia como lector y coordinador de talleres literarios me consta que la calidad es un factor de ventas, pero no suele ser el que más peso tiene. Las ventas de un libro están sujetas a las leyes de un mercado en el que influyen las reseñas, el tema que aborda, el género, el prestigio y las relaciones del autor, el momento en que se publica su libro y las recomendaciones de boca en boca.
Evidentemente un autor que ha obtenido cierto renombre, o ha publicado un libro de cierto impacto editorial tiene más posibilidades de obtener mejores ventas por un nuevo título. También venderá más si el libro es escrito o habla acerca de un personaje histórico o una celebridad.
La duda que carcome
Si las editoriales le pagan al autor el 10 por ciento del precio de portada ¿cómo saber exactamente cuántos se han vendido?¿Cómo saber si se ha reimpreso y cuántos ejemplares más se han producido? No hay manera de comprobarlo. Prevalece la confianza puesta en la casa editora quien, además, arriesga su capital y da cobijo con su poderosa marca a un autor que desea ansioso ser publicado. No cuento con el dato preciso, pero apuesto que cada editorial de prestigio tiene una lista de decenas de autores tocando a su puerta… y que son rechazados. ¿Es posible brincarse a la editorial? Hay quien piensa que sí y lo ha hecho. Recomiendo el video de Hernán Casciari, titulado “Cómo matar al intermediario”, dentro de las charlas Ted como una muestra de un trabajo editorial innovador.
Con todo, me pronuncio a favor de fortalecer la industria del libro, sin perder de vista que desde hace unos 15 años a la fecha hay editoriales independientes con trabajos de mucha calidad, que emergieron y ahora cortan su rebanada del pastel en la industria y nos están convidando de textos riquísimos. ¿Usted ya las probó?
lunes, 4 de septiembre de 2017
Agradecimiento
Durante un lapso de unos siete años mantuve una relación de pareja. El distanciamiento no fue sencillo. Una parte de la labor fue limpiar los restos y pasar de lleno al terreno del agradecimiento, porque parte de mi crecimiento se lo debo a ella; fue una persona importante en mi vida. La admiración y el respeto que le guardo quedan intactos, pues puedo afirmar que en la vida he conocido a poquísimas personas con esa inteligencia emocional, tan amplia en ella. Me consta que en pocos años creció varias versiones, como si un Iphone saltara de la versión uno a la cuatro y después a la ocho.
Ahora que ha emprendido otro camino sé que está bien acompañada. Es exigente y no se va con la misma oferta que su vez anterior. Por eso y porque tiene una seria incapacidad para ser infeliz, sé que su vida seguirá en paz, plena y llena de sencillos disfrutes, grandes y pequeños. Porque su forma de percibir el mundo también ha cambiado, se ha enriquecido.
Estoy contento por ella porque la sé feliz.
Gracias, Carmen.
Cerati público
No voy a hablar del talento de Gustavo Cerati. Sé que ha sido querido y admirado y que sus letras han trascendido varias generaciones. Soy partidario de que a un creador o creadora se le debe conocer y en su caso apreciar por su obra y no por su vida privada.
También he husmeado un poco en los camerinos de Soda Stereo, y como soy dado a ver los hechos bajo la óptica bajo una perspectiva de género, me surgen algunas preguntas.
¿Damos por sentado que una estrella de rock practique todo tipo de excesos relacionados con el sexo y las drogas a tal punto que no afectan su imagen pública?
¿Si fuera el caso de una creadora (mujer) dada a excesos sexuales y de sustancias no habría ya algunos libros al respecto?¿La imagen de su apariencia física sería un punto a discusión y debate?
Cerati seguirá siendo el compositor que dio vida a una parte muy importante del rock en Latinoamérica. No importa cuántos cocteles mezclados con alcohol necesitara para hacerle frente, por ejemplo, a los 22 años de la modelo Chloe Bello entre otras tantas mujeres que se cruzaban por su salita.
viernes, 1 de septiembre de 2017
Meditación
No soy una persona religiosa, me considero agnóstico, sin embargo, y debido que me parece que la mente, la inteligencia y la conciencia humanas han mostrado tener límites, intuyo que hay conocimientos, ámbitos o dimensiones que existen aun y cuando no los percibamos —o renunciemos a percibirlos— por medio de los sentidos o la razón.
Desde hace algunos meses asisto a unas clases de meditación. Son sesiones de una hora y media a la semana en donde de forma dirigida los asistentes nos ejercitamos en concentrar la atención despierta en un momento presente, completamente en blanco.
Ocasionalmente practico esos ejercicios en casa y la verdad me está gustando y me está sirviendo. El camino son solamente la suma de momentos presentes. No significa que no haya dirección, sino que la prioridad es el presente y realizar cada acción en su momento.
Ahora que trabajo por mi cuenta esto me está ayudando. Principalmente para soltar y ver las cosas como son, despegarse del pasado y no casarse con un futuro que no existe. Ver la mente como un lago en calma, sin negar lo que hay, pero tampoco sin chacualear nomás porque sí.
La meditación me ha ayudado a proveerme de paz y también me ayuda a desear el bien hacia personas a quienes no puedo hacer otra cosa más que eso, desearle el bien y la paz. La alegría de las personas que me importan me puede dar gusto. La palabra clave es desapego. Sí cuesta, lo admito.
Equivale a mirar con serenidad lo que hay en el corazón y no moverse, sólo aceptarlo, contemplarlo, vivir.
Sólo lo que puedo hacer conmigo está en mi manos, y eso en sí es un camino de paz.
*
A propósito de crecimiento, estoy aprendiendo inglés desde casa mediante una aplicación. Diario tomo mi clase. Ya no me pregunto si me gusta el idioma inglés o no, simplemente lo hago. Y en mis prácticas he traducido quizá más de dos mil frases muy sencillas, de una sintaxis simple y un aliento de agua.
Por ejemplo I love you are.
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