domingo, 16 de junio de 2019
Lectores anónimos S. A.
Con mucha frecuencia reviso las estadísticas de este blog que escribo desde el 2004. Con una interrupción y cuenta nueva en el 2008.
Desde aquí comparto mis inquietudes, que como se ve están relacionadas con cuestiones de género, masculinidades, algunas incidencias del corazón, agradecimientos a la vida, literatura, entre otras cosillas.
Confieso que a veces me quema la intriga. ¿Quiénes me leerán?¿Será la persona a, b, o c, que conocí hace tiempo y que fue taaan importante en mi vida y que jamás volví a ver?¿Será alguno de mis amigos, amigas o conocidos de alguna parte?¿Alguna ex acaso?¿Algún exalumno(a)? ¿Será algún escritor o escritora?
Hay meses con pocas visitas, hay meses con muchas. El más alto fue marzo de 2016, que llegó a 7 mil 276 visitas, equivalente a 234 visitas diarias. ¿Quiénes eran esas personas? ¿Por qué regresaron las que volvieron?
Hay ratos que me quedo pensando en determinada persona ¿leerá tanta pendejada junta que pongo yo en este blog?¿Qué sentirá al saber de mí sólo por esta bitácora pública?
Son preguntas cuya respuesta nunca sabré. Son cuestiones similares a las que padece un libro, que una vez publicado no sabremos jamás su destino en el universo, ni mucho menos en la conciencia de una persona a la vuelta del mundo muchos años después del que un día nos despedimos. Gracias por leerme. Por guardarme un puntito en tu conciencia.
jueves, 13 de junio de 2019
Conflicto
El Conflicto es atrayente, rica comida chatarra.
Se golosea entre dos.
Si nos alejamos nos hace ojitos.
Si falta Conflicto es lo más aburrido que existe, es tierra donde no pasa nada.
Corbatas felices, nidos de esperanza.
No florece nada bueno en la felicidad.
Salvo felicidad.
Pero ésa a quién le interesa.
domingo, 5 de mayo de 2019
Nuestros orígenes
Es muy fácil respetar incluso defender las ideas de la persona a quien se ama. Cada postura o filiación nació a partir de un vínculo afectivo. Es decir, de la calidad de un vínculo afectivo. Contamos gustosos la historia que nos enseñaron a contar.
jueves, 11 de abril de 2019
Mi maestro de la prepa
Las clases de Literatura de algún modo me marcaron. Como sucede en estos casos, la figura del maestro fue central. Mi profesor se caracterizaba por su excelente dicción que iba acorde con su atractiva personalidad. Al hacer cuentas, no pasaba de los 32 años y a veces nos contaba algunos pasajes de La Iliada. Era como esos actores veteranos que prescinden de aspavientos porque saben que con sólo la cadencia de la voz, la sonrisa o la pausa pueden lograr una atmósfera y una imagen. Cuando pasaba lista nombraba siempre el primer nombre y el primer apellido, con una pausa muy pequeña que subrayaba casi un deletreo de nombres. Tenía la imagen sobria de un exseminarista metido en un traje que lo hacía elegante, pero no altivo como a veces pasa a los abogados.
Movido por sus historias y acaso también por un sismo amoroso, escribí un cuento en cinco páginas —un capítulo por página, a lápiz— y se lo mostré. Días después le pregunté su opinión. "La idea funciona. Tiene algunos detalles pero la idea funciona". Sus palabras fueron muy importantes para mí, o mejor dicho, para el muchachito de 15 años que quería ser ingeniero y que estaba enamorado etcétera.
Al salir de la prepa lo busqué y le llevé mis escritos. Era secretario académico de la UR. A la segunda visita me canalizó (así como a los pacientes) a un taller que estaba por abrirse y que coordinarían Graciela España y Lalo Parra. Era 1990 y quería ser ingeniero.
Unos 25 años después, en el 2015, busqué a mi maestro por teléfono —yo vivía en Ensenada— y lo localicé en alguna dependencia del Tec de Monterrey. Quedé en enviarle pronto mi más reciente libro. Se acordó de mí y de que había seguido escribiendo, y eso me dio mucho gusto.
Ayer me enteré que mi maestro Arturo Torres falleció hace algunos meses. He estado buscando información y veo que en todo este tiempo hizo una trayectoria muy consistente en el ámbito de la educación (desarrollo curricular).
lunes, 1 de abril de 2019
¿Las denuncias de abuso pueden caer en abuso?
Las redes sociales, ya lo sabemos, son un arma de doble filo. Un mismo fenómeno, con una nítida intención suele desvirtuarse en el camino. El #metooha tenido efectos positivos al visibilizar conductas ilícitas y criminales que muchas padecieron y que pocas manifestaron. Está muy bien que se alerte a todo el mundo que fulano y mengano es un acosador peeero, a la luz de las insituciones, si no hay denuncia, todo queda en el desprestigio del supuesto abusador, en el castigo social, que con el tiempo se sabrá hasta dónde fue justo y hasta dónde arbitrario. A partir de hoy la discusión tomará una ruta alterna que exige de la audiencia más atención y debilita la fuerza con la que una supuesta víctima de acoso puede exponer una situación de abuso. Los pasos de esta narrativa los veo del siguiente modo:
1) La supuesta víctima manifiesta los acosos y abusos de los que ha sido víctima en un pasado reciente o desde hace años. Es un acto catártico, liberador.
2) El ejemplo convence a otras víctimas a exponer su caso. Hay mucha empatía con marchas, firmas, aprobación. Me parece que hay más víctimas que se quedaron calladas, pero que aplauden la iniciativa.
3) Algunos de los acusados se defienden públicamente y dan sus razones. Sus posturas, "pruebas", declaraciones, tesimonios suenan con frecuencia, razonables, otros simplemente crean duda.
4) Existe un ejemplo contundente, o varios, que pone en entredicho la veracidad de las acusaciones. De este modo se debilita, en ciertos puntos la credibilidad del acto de denunciar en redes.
5) El rechazo a las acusaciones supuestamente falsas origina, o anuncia originar, un acto profundamente dramático y de gran impacto en redes (un suicidio anunciado, por ejemplo).
6) La agenda cambia y dejan de ser los abusos no denunciados en miles de víctimas, sino los riesgos que implica hacer una acusación falsa a una persona inocente. Ese el el entendido en el discurso, no estoy proclamando la inocencia o culpabilidad de una persona pública.
Respeto y lamento la decisión de Armando Vega-Gil de quitarse la vida. De buena fe se puede creer que las causas son las que él anuncia. ¿Cuál queremos que sea entonces la discusión? ¿Los abusos que no han tenido castigo?¿La importancia de denunciar?¿El riesgo de realizar acusaciones falsas o sin pruebas? Pensemos en esto y sigamos denunciando, sólo que observemos las consecuencias que alguien puede decir que sufre con esto.
Mis condolencias a la familia del músico mexicano, parte de Botellita de Jerez.
Mis condolencias a la familia del músico mexicano, parte de Botellita de Jerez.
#armandovegagil #botellitadejerez #metoo
viernes, 29 de marzo de 2019
domingo, 10 de marzo de 2019
Carta a un bribón
Sé que le habría gustado tenerte para ella sola. Para que te empacharas de su belleza pero que te quedaras, en ese compromiso privado o público que algunos llaman fidelidad y otros matrimonio. Pero de eso tú, nada. La querías, sí. La retenías cuando se quería ir. Pero querías su manjar a cambio de poco. No la querías para siempre, sino para la noche de hoy que se ha repetido muchas otras, pero muchas veces no significa para siempre.
Te atrae porque es inteligente, es guapa y con ella platicas de un montón de cosas que te gustan. Además, porque a la hora de coger le pone muchas ganas, come con tanta hambre que, como dicen ama como si matara y ahí acaba tu vida a la orilla de un precipicio. Luego cada quien a su casa o los sábados pueden amanecer juntos.
Durante la primera época salían, se veían. Cuando le propusiste ir a la cama ella sabía que no buscabas compromiso. Pero bueno, es que ya sabías que le gustabas, que le movías el tapete y claro te lo digo, desde hace años tienes el encanto del muchacho que se lleva todo a la boca, es decir, que no tardas 30 minutos para que te toquen el brazo dobladas de la risa y tú les digas frases como
"ya deberíamos estar platicando en otro lado ¿no crees?"
o, en un tono pícaro pero espontáneo:
"¿qué va a pasar con nosotros?".
Sabes que quien no da compromiso debe dar buen sexo.
No sé por qué te estoy escribiendo todo esto. Si hemos sido amigos debí suponer que te la habrías cruzado. No es gratuito, ahora lo sé, que desde hace tiempo se niegue a verte.
Y es que Andrea y yo tenemos un tiempo conociéndonos y habíamos hecho planes de algo más serio.
Y ahora me he quedado pensando, Mariano, en el mohíno vínculo que nos hermana.
sábado, 2 de marzo de 2019
¿Anomalía? —un sondeo—
Tengo una pregunta cuya respuesta me gustaría construir mediante una investigación, en este caso, por medio de una suerte de encuesta entre los que leen estas líneas. Incluso deseo saber si la pregunta puede deshacerse debido a un error en la premisa implícita o a causa de estar cayendo en ese error de razonamiento llamado petición de principio.
La pregunta es la siguiente.
¿Por qué razón el hecho de que una persona ejerza su sexualidad con las parejas que desee está más asociado a un periodo anómalo, una actividad transitoria irregular en las mujeres y casi nunca en los varones?
Agradezco sus opiniones y comentarios, así sean anónimas.
lunes, 11 de febrero de 2019
Y sí se casó
Hace muchos años tuve un compañero de trabajo que también era mi amigo. Éramos inquietos y algo bohemios. De él me agradaba lo que escribía y su sentido del humor. Mi amigo era algo tímido y en general me agradaba su amistad, platicar con él. Cuando coincidimos en aquel trabajo tenía ya años de saber de su existencia y más adelante, de tratarlo.
En aquella chamba teníamos una jefa. Una mujer en sus cuarenta pero con una trayectoria de al parecer más de 20 años en su área. Mujer independiente que se sabía atractiva. Muy profesional ella.
Un día, por aquellos años, mi amigo anunció que se casaría. Esto que sigue me lo contó él en tiempos recientes. Me dijo que nuestra jefa lo cuestionó acerca de su razón para casarse y le hizo el comentario de que no lo hiciera, asumiendo que sería, supongo por lo que ella interpretaba de la forma de actuar de mi amigo, un matrimonio de muy corta duración. Y para qué hacer la maldá. Esa charla de recomendación para mí reveló más de ella que de él. Pero el caso es que mi amigo contrajo matrimonio en una fecha que aún recuerdo con exactitud.
También en ese tiempo, cuando se casaron, mi amigo no había tenido antes pareja que yo conociera ni tenía mucha estabilidad en lo laboral —poco después de aquel trabajo lo despidieron— y no tenía, claro, según mi opinión, mucho carácter para insistir por un buen trabajo. Quizá nuestra jefa hizo aquella sugerencia porque lo veía bohemio pero en edad de corregir el camino o al menos no hacer un cagadero. En fin. El caso es que se casaron.
Lo que son las cosas. Mi amigo tiene casi 15 años de casado y ambos tienen una niña muy hermosa. Tiene la forma de cara de él, pero unos ojazos claros. Es como su papá nomás que en bonito. Se ve que se adoran y me gusta verlo cuidarla, jugar sus juegos, leerle, comentar sus anécdotas con ella. Supongo que ninguna relación que valga la pena es fácil, pero mi amigo lleva muchos más años casado —y subrayo casado, no en unión libre— que la mayoría de la gente que conozco de mi época de juventud.
En esto de las parejas no se sabe, lo mejor es no hacerse expectativas de nadie y dedicarse cada quien a lo suyo. Aunque ya no tengo trato con él, me da mucho gusto que mi compa haya formado una familia y que sigan juntos.
viernes, 11 de enero de 2019
La palabra desabasto
El discurso es la bisagra entre el mundo de las ideas y la realidad social. El uso de la palabra "desabasto" implica una deficiencia de quien se supone debe abastecer. El 4 de enero se robaron 36 pipas mientras que 25 días antes el robo ascendía a más de mil pipas diarias, una reducción del 96% (según datos dados a conocer en la conferencia del viernes 5 de enero). Utilizar la palabra "huachicoleo" y "robo", implicaría que hay un agente que comete un ilícito y por ende una parte afectada. Nada de eso aparece en el discurso noticioso. En cambio "desabasto" implica que no se está ofreciendo un producto necesario. Se introduce la idea que hay una deficiencia. Y pareciera que la causa es una deficiencia en la cabeza responsable. No hay desabasto sino que el flujo ilicito se está colapsando. Mientras los gasolineros se deciden a comprar combustible legal —y que se les ofrezca sin chantaje— los consumidores padecen las consecuencias, haciendo creer que hubiera escasez del hidrocarburo. No hay desabasto, hay chantaje porque se está terminando el negocio ilegal.
Las ruedas de prensa
La herramienta de la rueda de prensa dentro del ejercicio periodístico se ha ido desgastando. Uno de los objetivos de esta práctica es que todos los medios registrados tuvieran acceso a la misma información dada por la fuente, sin dar preferencia a ninguno. En muchas ocasiones la parte convocante —casi siempre funcionario público— hacía declaraciones sobre un tema concreto y de gran interés regional o nacional y evitaba contestar preguntas —es decir, la comunicación iba en un sólo sentido y los medios escuchaban y registraban. El trabajo del reportero,que cuestionaba con inteligencia, datos —y casi siempre valentía— fue una labor encomiable pero también un tanto anónima. La nota de ocho, como bien anota Daniel Salinas Basave en sus libros y lo sabe todo periodista —principalmente diarista— dura sólo unas horas. Luego queda en el olvido. Con el tiempo la rueda de prensa se fue convirtiendo en buena medida en una ceremonia que "obligaba" a los reporteros a ser cubierta, en gran medida para que el medio que representa "hiciera acto de presencia". Al día siguiente, y como no todos los medios pesan lo mismo ni tienen el mismo impacto, la medición del efecto de la rueda se volvía muy relativo. Como sabemos, la información más valiosa, las notas más contundentes nacen de la investigación del reportero y casi nunca de una rueda donde el convocante informa sólo lo que desea comunicar en favor de la institución que representa.
Las ruedas se fueron adormeciendo, hay letargo, adormecimiento. Los informes de Andrés Manuel cada mañana echa agua fría a esa olvidada costumbre de preguntar con libertad e inteligencia. También es cierto que bien podría no asistir ningún reportero y de todas formas la información llegaría por redes a más personas que el número de periódicos que se venden en este país. Sin embargo, el espacio no deja de ser una oportunidad para, sin coerción, apelar, inquirir, hacerle señalamientos al presidente de la república. Algo que ninguno sabíamos que podría suceder.
Me llama la atención que hasta ahora ningún reportero haya hecho quedar en mal al presidente, al contrario, parece que esas sesiones le sirven al tabasqueño para extenderse, detallar, repetir mucho de lo que ya ha mencionado. Como si aún estuviera en campaña y de algún modo lo está. Los reporteros no pueden dejar de asistir pero tampoco parece que se lleven ninguna exclusiva o información que yo no me entere cada día antes de las 8 de la mañana. Pero les paso un recomendación a los medios: Dentro de ese aletargamiento lleven a un periodista de mucha visibilidad que les jale el reflector y modifique, aunque sea un poco, el guion al que Andrés Manuel nos tiene acostumbrados. Los reporteros, especialmente los más jóvenes,
por sí solos difícilmente van a meter en aprietos a un político que se ha enfrentado a la represión policial, política y mediática desde hace décadas y que luego se convierte en presidente. Sean más creativos, por favor.
lunes, 26 de noviembre de 2018
Un lenguaje llamado Lunapop
Gabriel de Montemayor, o Gabo, como muchos le llamamos, crea un lenguaje a su medida para nombrar un mundo alterno. Ese yo poético mezcla guiños pícaros con una inclinación al juego, siempre al juego de palabras.
Al mundo de Gabo no se entra por pasillos y letreros, no hay instructivo con pasos a seguir, pues de entrada pone a bailar slam a la sintaxis, disloca la lógica de las oraciones para ponernos ante sus poemas. Si como lectores queremos entrarle a sus textos de una forma racional no tendríamos mucho éxito. Porque Gabriel no hace mucho a la secuencia tradicional. Para acercarse a los textos de Lunapop sugiero dos estrategias: abordar su trabajo con los ojos y con los oídos. Con los ojos como si estuviéramos ante una pintura o, más exactamente un collage de significados, de texturas. Y con los oídos como si escucháramos la parte hablada de una canción.
En el libro son comunes las aliteraciones que en su jugueteo forman un significado más amplio por adición, como es el caso de
“este Mundano Mundo Moribundo que Morirá (p. 40)”.
También encontramos retruécanos con el que el autor se solaza mientras rebota el ping-pong de los significados, como en
“Cuento en poesía que poesía te cuento” (p. 83).
Lunapop es un homenaje a Monterrey visto a través de su música y de algunos símbolos regionales, como sus creadores, su gastronomía y sus monumentos. Lunapop es norteño, cumbiero, rockero y además es un canto de amor por la ciudad, una que aquí se llama ValleGrande y ReySilla. Todo esto muy bien se puede leer con Los Montañeses del Álamo como fondo.
Precisamente es la música la que tiene un lugar especial en Lunapop y en general en toda la obra de Gabriel. Su trabajo no puede ser desligado de las olas acústicas de Soda Stereo, Fito Páez y otras bandas. Sin embargo, este libro aterriza y se mezcla con el sonido de las principales bandas que surgieron en Monterrey en los años ochenta y noventa. No es gratuito que la mayoría de los textos estén dedicados a músicos de nuestra generación, tales como El Gran Silencio, Andrés Cantisani, Plastilina Mosh, Zurdok, Jumbo, Kinky, Verbena Popular, entre otros.
El libro, que incluye poemas, poemas en prosa y cuento, se inscribe en una forma híbrida de creación que yo llamaría literatura musical, debido a su forma y a su contenido. Su forma es multigenérica y su hilado pone el acento en el sonido de las palabras. Ese acento lírico tiene muchas similitudes con el creacionismo que profesaba el poeta chileno Vicente Huidobro, que iba desde el juego de palabras hasta el uso de metáforas sin una base racional, como Huidobro decía: “Los cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte”. Precisamente es el chileno quien en su manifiesto “Non serviam” establece una postura ante el acto creativo. El poeta es un pequeño dios que compite con la naturaleza:
"Non serviam"
"No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo (. . .) Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas. Ya no podrás decirme: 'Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo . . . los míos son mejores'. Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse".
Hablo de una literatura musical también en su fondo, ya que los temas que aborda Lunapop contienen constantes referencias a la cultura pop en su vertiente sonora. Su autor toma como materia prima elementos tanto de bandas como del ambiente donde se desenvuelven sus letras y los mezcla con sus propio universo poético para dar por resultado un mix de poemas o, mejor dicho, una antología de canciones que elaboradas con textos vitales, muchos cargados de erotismo acompañado de alcohol, son luces de una vida nocturna que Gabriel de Montemayor vuelve libro. Uno que, acompañado la Cumbia Lunera nos hará ver al ValleGrande y ReySilla que todos llevamos dentro. Por favor, todos: ¡Salud!
Monterrey, 22 de noviembre de 2018.
sábado, 6 de octubre de 2018
Dos casos tristes
Hay personas que no conocen bien a su pareja sino hasta que se casan. Enorme sorpresa se llevan. Casi siempre una muy desagradable sorpresa.
Sólo hay otro caso más triste que éste: Las que no conocen bien a su pareja, sino hasta después de la separación.
¿Lo han visto? Acabo de saber de un par de casos.
martes, 18 de septiembre de 2018
Qué inteligente es
El adjetivo "inteligente" es usado para teléfonos, computadoras y otros artículos tecnológicos. Fuera de eso, con una frecuencia sospechosa observo que el calificativo se usa para menores de edad, mascotas, personas con alguna deficiencia mental. Y mujeres. Casi nunca para varones.
Pareciera que habría que resaltar lo que no damos por sentado, lo no común. Por qué. ¿Ustedes saben algo?
jueves, 16 de agosto de 2018
Pausa
Cuando vivía en Ensenada, los miércoles asistía a unas sesiones guiadas de meditación. Aunque me he propuesto seguir con ese hábito, lo cierto es que viviendo en Monterrey no lo hago todos los días. Quizá unas dos o tres veces por semana y no una hora, apenas un lapso o quizá dos de siete u ocho minutos. De todas formas me hace sentir bien. De todas formas siento que agarré la onda de cómo se hacía y eso me gusta.
Sucede que a veces me detengo del ajetreo, tengo un tiempo para mí y tengo varias emociones relacionadas con lo que he vivido en el último año y medio. Ha sido rápido, me he movido, me cambié de ciudad, me alejé emocional o físicamente (o ambas) de algunas personas y me aproximé a otras. Fueron meses que los caminos se me presentaron como cuando las palomitas empiezan a brincar. Y sí, libré todo con cierto optimismo y brincando siempre hacia adelante.
Antes yo creía que la meditación era reflexionar sobre ciertos temas, pero no. El acto de meditar es exactamente lo contrario: no pensar en nada y sumirse en el aquí y el ahora.
El día de hoy la camioneta que conduzco está en el taller. Algo le sonaba muy feo y era mejor pararla. Un poco eso siento yo, como que algo me suena y me tengo que detener. Quizá en este momento no para meditar, pero sí para caminar, salir, salir de un cuadrito emocional en el que me movía y retomar de nuevo el ritmo de la respiración.
En el último año y medio he adquirido algunos hábitos que me dan satisfacción; también he cerrado capítulos que era obligado clausurar. Hoy me tomo unas horas para pensar en esto y en pasar lista, de una forma tranquila y en paz, de las personas que van dentro de mí.
lunes, 13 de agosto de 2018
Carta de apostasía
Era el año 2011 y estaba decidido a dejarme de mamadas y presentar mi carta de apostasía. Fue el año que conocí a mi amigo Roberto Arizmendi, quien además es poeta. Fue él quien un día me invitó con su hermano Héctor. Su casa es de tres niveles en San Marino frente a una postal insólita que es el mar de Ensenada. Una o dos veces al año estábamos ahí, charlando y conviviendo con otros invitados. Un día a la hora de la comida me tocó sentarme a un lado de un hombre de unos cincuentaipocos años. No recuerdo la charla pero sí que era un tipazo super afable, con la sonrisa a flor de labio del que estaba seguro, de volvérmelo a encontrar, nos quedaríamos platicando otro buen rato. Era, como decimos en mi rancho, un peladazo a toda madre. Él tomaba vino, yo cerveza y el tiempo pasaba como el buque que veía de reojo en el horizonte.
Días después, cuando estaba leyendo lo de la mentada carta de apostasía, supe que había que entregarla al obispo de la diócesis.
El hombre con el que estuve charlando era el padre Sigifredo Noriega Barceló, en ese entonces obispo de Ensenada y no tuve estómago ni tanates para ir a tocarle la puerta para un asunto más digno de un meme que de un trámite jurídico. Mi carta sigue guardada.
Días después, cuando estaba leyendo lo de la mentada carta de apostasía, supe que había que entregarla al obispo de la diócesis.
El hombre con el que estuve charlando era el padre Sigifredo Noriega Barceló, en ese entonces obispo de Ensenada y no tuve estómago ni tanates para ir a tocarle la puerta para un asunto más digno de un meme que de un trámite jurídico. Mi carta sigue guardada.
sábado, 4 de agosto de 2018
La lengua de tu vecino
Compras un auto de los llamados de alta gama. Tu vecino tiene otro parecido, pero como tiene una empresa con dos plantas en otros estados, decides que su vehículo te debe gustar más que el tuyo, aunque él subestime a la bandita del barrio aledaño, desprecie a tus compas de la Consty y sienta que se le debe la vida porque su empresa le da de comer a 2,500 familias. En tu afán de asimilar su estilo de vida —al fin, si son vecinos, quizá los confundan— compras accesorios de su marca y se los colocas, discretamente, al tuyo. Tu carro se va convirtiendo en un tercer tipo de vehículo. Seguramente funciona bien. Te sientes orgulloso y lo luces por las principales avenidas.
Así es la anglolización del español.
jueves, 19 de julio de 2018
Una vida en pareja
El lugar común de que una chica para que sea bella debe ser joven es sólo eso, un lugar común, un tópico, un estereotipo. Vamos, en muchos casos sí se cumple pero no tiene por qué ser la regla indiscutible. Me gusta mi mujer porque sin ser especialmente joven —de hecho es unos tres años mayor que yo— sigue estando muy hermosa. De hecho puedo decir que es más bella ahora que hace 30 años cuando la vi por primera vez —y no me llamó la atención para nada.
Reconozco que los humanos somos complejos y cambiantes. No sé cómo seré yo dentro de 10 o 20 años; tampoco no sé cómo será ella. Sé que uno va cambiando pero también estoy seguro que nuestros principios esenciales se van puliendo, se van mejorando, permanecen.
No hay duda que uno de los mejores logros que puede uno tener es llegar a conocerse a sí mismo. En mi caso, eso me llegó algo tarde. Soy alguien que ha cruzado varios túneles y montañas, que ha vivido en desiertos y que ha experimentado inviernos asesinos así como varias primaveras idílicas. Y creo también que he sido afortunado al poder cambiar de vida varias veces, tener unos hijos muy hermosos y ahora viajar acompañado por una carretera que, no es que conozca bien, sino que ahora, como que traigo mejor vehículo, no me apuro demasiado en lo inútil —que es el 90%— y sigo los señalamientos. Me conozco mejor y eso me ahorra tiempo, esfuerzos y, por lo tanto, me ayuda llevar una vida más armoniosa, acaso feliz.
Agradezco a la vida por esta etapa que me está tocando vivir al lado de Martha Laura. Nada está escrito, pero se trabaja honestamente y con amor en construir algo sólido ladrillo a ladrillo.
sábado, 14 de julio de 2018
Imperativos de la masculinidad
Escucho al sociólogo español Luis Bonino Méndez en un video. Dice que hace unas tres décadas unos estudiosos escribieron algo sobre los "imperativos de la masculinidad", que en forma sintetizada se podría mencionar en cuatro aspectos:
- No tener nada de mujer
- Ser exitoso
- Ser duro
- Y mandar a todos al infierno
Aclara que esto no deja de ser una lectura de un momento histórico.
Estos imperativos, dice Bonino Méndez, generan unas creencias fuertes que se interiorizan y que tienen que ver con las tres cuestiones:
- La autosuficiencia
- La importancia (ser alguien)
- La belicosidad heroica (a modo guerrero o a modo deportivo)
- y la diferenciación de las mujeres y lo femenino.
jueves, 12 de julio de 2018
Mis amigos anti Andrés Manuel
Más de cuatro amigos, conocidos, gente cercana, personas que aprecio, incluso que quiero mucho dedicaron semanas, meses, creo que muchos meses a explicar, alertar, advertir que Andrés Manuel sería una muy mala opción para ser presidente. Son personas informadas, con mucha experiencia profesional, profundos conocedores de la historia, personas que considero con aguda inteligencia y muy buena capacidad de reflexión y análisis. Gente que respeto, pues. A veces los vi muy viscerales, y en general atacaban sistemáticamente a las personas e ideas en favor del tabasqueño. Un día sí me dio tristeza leer a un muy querido amigo y crítico de Andrés Manuel injuriar a otro compa que de buena fe abría el debate, alguien con muchos años en los medios pero que se topó con una pared llena de cuchillos. Mi amigo se le fue con todo y aquello llegó al ataque personal. Quedé pasmado y aún lamento no haberle puesto un límite a mi amigo (ambos estaban en mi muro) ante esas injurias.
Voté por Andrés y en mi fuero interno me preguntaba cómo —esto no se lo dije a nadie— alguien que conozca de historia, algo de política, algo de partidos políticos podría votar por alguien distinto al papá de Jesús Ernesto. Nunca lo entendí pero me lo guardé.
No voy a restregarle a nadie el resultado de una elección donde los adversarios del ganador fueron los primeros en reconocer no un resultado, tan solo una tendencia.
Cada vez pienso con más certeza que la orientación política obedece más a un asunto de historia familiar y valores heredados por el cariño, que a un análisis personal y objetivo. Sin embargo, creo que el señor de Macuspana supo convencer de su postura a muchas personas de todos los sabores y colores fastidiadas de impunidad, corrupción e inseguridad y lo hizo mediante redes sociales y a fuer de recorrer cientos de municipios —acaso todos— durante años.
Creí y creo en este hombre junto a otras 30 millones 100 mil personas que le dimos el voto. Por eso, porque somos muchos, espero que mis amigos antipeje estén equivocados. Yo sabré reconocer si mi elección fue buena o no.
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