Esperaba que el mandatario estadounidense disminuyera, entiéndase retirara sus tropas en Afganistán. No sólo no lo hizo, sino que las aumentó: El pasado 1 de diciembre envió 30 mil soldados más.
Encima de todo le entregan hoy 10 de diciembre el Premio Nobel de la Paz 2009. Simplemente va en contra del sentido común.