miércoles, 30 de marzo de 2016

"Homeless senior"

Cuando L. volvió de Estados Unidos, había integrado una palabra que decía con mucha naturalidad: "homeless", que para quienes ignoran como yo la lengua inglesa significa "persona sin hogar". Pues resulta que aquí la gente dice "homeless", una palabra acolchonada, tibia, como cojín grande para personas sin hogar. "Homeless" es una palabra que contagia dignidad junto al impulso de salir con una ollita de caldito de pollo para compartirle a esa persona sin casa. Aquí hay muchos, la diferencia es que no se criminaliza la miseria. Decirle "homless" es como darles un abrazo y un besito en la frente. Nada que ver con las palabras "pordiosero", "limosnero", pobre o mendigo que yo conocía y que la gente pronunciaba momentos antes de hablarle a la patrulla.
En cambio hay "homless senior", "homeless junior", "homless 1th grade" y "Pensioner homeless". Quihubo.

Como la flor


El mediodía del viernes 31 de marzo de 1995, Selena Quintanilla Pérez, luego de una discusión con la presidenta de su club de fans, recibió un disparo que le quitó la vida.
La llamada reina del Tex-Mex, la ganadora de 36 premios del Tejano Music Awards, moría en Corpus Christi a los 23 años, a manos de Yolanda Saldívar.
Hace 21 años su voz se apagó, pero su figura se volvió un mito, una imagen y una obra que siguió ganando premios como mejor artista de 1996, incluso uno tan reciente como la vocalista femenina del 2011, ambos otorgados por los Billboards Latin Music Awards. 
“Nadie había hecho lo que ella hizo con la música tejana que fue el de innovar el género y hacerlo del gusto de todos”, afirma Miguel Ángel Arritola, periodista de espectáculos por 25 años y uno de los más profundos conocedores del mundo de las estrellas en México.
Arritola recuerda el éxito de la cantante texana y su particular atuendo.
“El manejo de su imagen. Todo mundo recuerda su forma de vestir. Su figura sensual... su peculiar manera de atender a sus fans. Ella marcó un lazo muy importante con sus admiradores. Era muy terrenal pero a la vez inalcanzable, manejaba mucho, y sin querer, ese aire de ‘diva’ que hoy nadie tiene...”.
Para el periodista, la estrella de Corpus Christi aún no se apaga, sencillamente porque hasta la fecha no ha surgido otra cantante con su carisma y su talento.
“Sigue siendo una súper estrella porque aun ahora no hay quién ocupe su lugar. De  hecho, con ella murió el género Tex Mex.”
 Aquel disparo de Saldívar en la habitación 158 del hotel Day Inn de Corpus Christi terminó no sólo con la vida de una joven cantante, sino con la más grande exponente del género Tex-Mex y quizá con la primera y última reina de la por ella bautizada tecnocumbia. 



Nota: El nombre de Selena se pronunciaba Selina.

martes, 29 de marzo de 2016

La disponibilidad de nuestros amigos o nuestra pareja

Muchos de los que pagan un bufette piensan que lo que obtienen a cambio es la posibilidad de comer en gran cantidad. Pero no es así, el valor del bufette radica en la disponibilidad de poder comer una variedad platillos, aunque no se toquen. Es decir, la disponibilidad es lo valioso, no el contenido en sí mismo.

Una lógica parecida sucede con la amistad o con la pareja. No importa el qué, sino importa la disponibilidad que muestran, (o que uno muestra con ellos) para apoyar o acompañar al otro, sin importar que se trate de las pequeñas ocasiones o de las grandes ocasiones.




lunes, 28 de marzo de 2016

Vida laboral en las mujeres

Es como si en las mujeres, más que en los varones, su vida laborar/profesional tuviera un peso más bien relativo.

viernes, 25 de marzo de 2016

Seminario

Cuando yo era muy joven, era un muchacho muy católico y practicante. En la Semana Santa me la pasaba en retiros de varios días en un seminario. Recuerdo que dedicábamos un día entero a permanecer en silencio absoluto. A mí me encargaban apoyar en la misa. Recuerdo que me gustaba entrarle al puño de hostias y darme mis buenos buches de vino de consagrar. Total que varias veces empezaba la misa algo mareadón. Ah, pero siempre comulgué. Incluso por varias temporadas, era de comunión los siete días de la semana. Ya me preparaba yo para la vida consagrada y qué bueno que no, porque habría sido un muy mal ejemplo para mis hermanos. Una época muy bonita, sin duda. A veces me acuerdo de aquello, especialmente cuando pienso que en los últimos 25 años he asistido a una misa dos veces.

Tatuaje púrpura





Y nos alejamos

cada uno por su cuenta

Mejor dicho

te alejaste tú

yo me quedé

esperando no sé qué cosa

Corrieron los días me observaron inmóvil

sin embargo este pálido cansancio no se fue

tampoco lo tibio de las sábanas

ni ese         me voy tan corrosivo

Las cortinas repiten aún los gemidos de tu vientre

y el pasillo contiene el aliento de tu voz


Todo está intacto

excepto algo

                  hace un suspiro

tenía un tatuaje púrpura en el pecho

                                                                        1993

jueves, 24 de marzo de 2016

No entiendo a ciertas amigas

No entiendo a ciertas amigas. Tengo tres a quienes conozco desde hace años. Rara vez me comentan en mí muro, en cambio a mi pareja, a quien apenas conocen por encima, seguido le dan me gusta o le hacen comentarios. Yo les paso desapercibido en la red social. No es celo porque nos tratamos con frecuencia por teléfono, Watsapp o en persona, sólo es extrañeza por ese interés. Tal vez sólo sea que mi mujer sea así, provoque comentarios empáticos.

martes, 22 de marzo de 2016

Reseña de "De lunes a diciembre"



Por Eligio Coronado

Relatos de algunos naufragios amorosos pululan en las páginas ya tranquilas de esta variado textuario (De lunes a diciembre*) de Gerardo Ortega. Este título, ya empleado por el autor (como si fuera mantra) en un poemario de 1995, reúne cuentos, poemas, canciones, cartas y hasta instructivos que desembocan en el recuerdo de ciertas relaciones pasadas (y de otras que no lo fueron) y en su baldío emocional actual.

Por su balance sentimental deambulan esposas (“Cuando mi mujer”), ex–esposas (“Sin rastro del nosotros”), ex-novias (“Un soltero reciclado”) y otras chicas envueltas en el deseo (“Elizabeth”, “Carta a Poncho”, “Tu brazo roza el mío”, “Me gustaba Julieta”, “Juan es muy obvio”, Chi Mai sweet angel”, “Sed de tiempo”, “Soliloquio”, “Canción” y “Sombra”).
 
El estilo de Gerardo (Monterrey, N.L., 1972) es ágil y su tono es moderado, sin aspavientos o dramatismos. Las buenas lecturas han madurado su expresión: “No sabe el cielo de este asombro intermitente” (p. 16), “Los encuentros efímeros / producen mundos efímeros” (p. 44), “Habito en el espacio de la llama ausente” (p. 36).

A causa de sus desencuentros románticos, una ligera sombra de pesar se hace evidente en el autor: “me enseñó que a la larga es mejor perderla por sincero que ganarla por estafador” (p. 55-56), “Nos reímos con sorna de los nuevos matrimonios, aunque en el fondo envidiamos la ilusión que hace mucho perdimos” (p. 20), “Yo la vi para siempre y no fui para decirle mi nombre” (p. 31).

“Fe suicida la de amar” (p. 28) nos advierte Gerardo, como previniendo a todos, aunque ya sabe que nadie escuchará, ni siquiera él mismo: “Si no te sigo, me huyo / si no te siento, me parto / si no te elijo, me sueño / si no te hablo, me invado” (p. 49).

Pero es la persistente volcadura hacia el recuerdo la que genera toda esta sensación de soledad: “El recuerdo en nuestras vidas es una estatua / de bronce que está en ruinas” (p. 17), “Esta ciudad metálica / no se apropió de los recuerdos” (p. 42), “vuelve aquí el mismo fantasma de los / lunes, / lleno de flores ya marchitas en sus brazos” (p. 22).

¿Cuántos naufragios harán falta para que el corazón se hunda y la razón se desquicie? ¿Resolverá ese enigma la literatura o son insuficientes las palabras? ¿Alguna vez aprenderemos del pasado?

Gerardo Ortega. De lunes a diciembre. Monterrey, N.L.: Edit. Diáfora / UANL, 2009. 62 pp. (Serie Atajos, 4.)

 Publicada en Quince Diario: http://www.15diario.com/15diario/10/10/101013/13coronado.html
13 de octubre del 2010.


lunes, 21 de marzo de 2016

El peso del futuro

El futuro tiene un valor muy distinto para cada persona, y el peso que ponemos en él determina en gran medida cómo funcionamos en el presente.

Derecho no propio



Nadie tiene derecho a sentirse orgulloso de algo en lo que ni siquiera tuvo injerencia.

domingo, 20 de marzo de 2016

Te doy


Te doy mi tambor

del son del alma mía

Te doy mi canción

tambor del alma mía

Te doy mi respiración

del fragor del alma mía

Te doy mi son

del tambor del alma mía



Te doy el viento

que respira el alma mía

Te doy el aliento

que exhala el alma mía

Te doy el momento

en que tiembla el alma mía

Te doy el acento

que tilda el alma mía

Te doy el redoble

del tambor del alma mía

Rebambaramba te doy

del alma mía

Te doy el golpe de canción

fragor del alma mía


Te doy la canción 

del son del alma mía

Te doy el corazón

                            Alma mía

sábado, 19 de marzo de 2016

Es un arte raro

Además de la lectura, el camino más eficaz para el aprendizaje "informal" es la charla, específicamente cuando el interlocutor habla de aquello de lo que es especialista, cuando habla de la actividad a la que se ha dedicado por años, y a veces por muchísimos años. Los elementos comunes son la pasión y el sentido que esa profesión u oficio le da a su vida. Las apariencias suelen ser muy inexactas; y nada mejor que escuchar con pasión, escuchar es un arte, me parece, poco practicado.

viernes, 18 de marzo de 2016

Padres batallosos

Ah, esos padres alegres, amantes de los trabalenguas y crucigramas. Nomás es cosa de que tengan gemelos van y los registran y ahí viene la afrenta, cada uno con-dos-nombres-casi-iguales y así los lanzan al mercado y que el mundo se haga bolas... Ah gente batallosa, dijo Piporro.

jueves, 17 de marzo de 2016

Aquel hombre

Una mujer no sabe realmente el efecto que produjo en un hombre a quien trató poco, hasta que no recibe una llamada suya, años después, a mitad de la noche y ebrio.

El indio Pedro José se entrega en San Cristóbal de los Hualahuises, 1794

Sierra de Arteaga. Imagen tomada del sitio de Homero Adame.

“Así murió el gualagüis
cual pantera encadenada
añorando tristemente
sus ataques a mansalva”
Pablo Salce Arredondo
El cielo triste de enero
Adormece a la cueva con su luz


Pedro José baja
Con los ojos abiertos,
Atrás deja la Sierra Colorada
Y sus victorias junto al fuego
Sus huesos de rama verde
Van perdiendo la sabia,
Voluntad de sus ancestros;
Sus brazos de mezquite
Que serpentean por el hurto y el combate
No son ya las flechas de su audacia.
El yugo es un pozo de culpa,
Un rastro de vergüenza
Dejado por el blanco.

Apresado
Pedro José vive despierto;
no probará el sueño
y diez días después
volverá a su cueva en forma de nube.


Tristeza




Hoy mi tristeza está desierta
y clama un clamor que nadie escucha

Hoy mi tristeza habla a solas
a llanto    a gritos
como si con llanto y gritos
se aquietaran las tristezas

Hoy mi tristeza anda sola por la arena
y no sabe si seguir
o tumbarse a morir al sol

Al fin desfallece
y agonizante
mi tristeza clama un clamor que nadie

pero nadie
escucha



Monterrey, N. L. agosto de 1992.

martes, 15 de marzo de 2016

Carta a Amelia Earhart


Me pregunto por qué quisiste volar,
alzarte a platicar en silencio con el viento.
Sobre el océano no hay más respuestas que el horizonte.
De niña subías hasta la copa de los árboles
y escuchabas el murmullo de los ángeles.
¿Sería por eso, Amelia, que decidiste
que el aire corriera tras de ti sin alcanzarte?
Hoy quiero tocar tu corazón un momento antes de romperse contra las olas.
Hoy que hablo contigo y que no puedes responderme
sólo evoco el motor que te hacía respirar,
las alas que nunca dejaste
y el hervor de tu sangre
al decirle adiós a tierra firme.
Bendito el día que quisiste rodear al mundo por la cintura
porque de ahí en adelante
fuiste libre para siempre.

Pilatus


Nada como volar un avión. Posiblemente se trate de un Pilatus PC7, según investigo en internet. Su sonido es el mismo que aparece en la tele. En la tele cuando estás viendo una película de la Segunda Guerra: un ronroneo muy potente que se va haciendo gradualmente más agudo, como en los efectos donde está silbando una bomba al caer. El avión pasa rápido; vamos, no tan rápido como para romper la barrera del sonido, pero sí cruza la porción de cielo visible desde mi banqueta en seis siete segundos, luego lo ves que da vuelta, como un avión de control remoto, pero más grande. El piloto, que al llegar a un extremo de la mancha urbana comienza a bajar un ala, debe sentir la gravedad de su cuerpo mirando a un costado la bahía de Ensenada, con un crucero de juguete, y al otro, las capas de cielo en el horizonte donde el sol rebota este domingo en la mañana. Yo digo que debe sentir euforia al penetrar el aire a 350 kilómetros por hora, meterle toda la chancla y de pronto subir la nariz hacia la nada, como el portero que aprieta el abdomen y los músculos del cuello al momento del despeje.

lunes, 14 de marzo de 2016

Cama ciudad




Estoy al borde de la cama

que es estar en una ciudad
que termina en el mar

Estoy en la orilla de mi sueño
y las sábanas cubren las calles

Aquí sueño y camino de un lado a otro

No hace falta salir del país
si desde esta orilla
puedo retozar
mientras veo cómo se hunde el sol
y poco a poco voy cerrando los ojos.

Grupo scout



El jefe de grupo dice la oración frente a la fogata
Los claneros atrás, los lobatos, las muchachas scouts.
Es un tradicional campamento de grupo
A tus espaldas, la noche
Escuchas un ruido a lo lejos pero no ves nada
Vuelves a la fogata, pero los jefes no están,
Ahora tú eres el jefe, y algunos de los invitados
Comisionados, jefes que ahora son un leyenda
Hace tiempo que llegaron a su fin de pista.
Hoy eres el jefe
Y un lobato como el que un día fuiste
Te habla de usted.

Y todo esto ha pasado en un instante.