miércoles, 28 de diciembre de 2016
Soledad
En días recientes he sentido necesidad de estar solo, de salir y reencontrarme. Darle forma a ciertas ideas pero también disfrutar en soledad. No es común que me pase, más bien casi nunca me pasa, pero hoy siento esa necesidad, como le llaman algunos, de meterme a mi cueva.
No creo que tenga que ver con ningún recuento de año ni nada, pero coincide con la época.
Y es que mi vida cambió este 2016. Nada profundo se puede modificar cambiando un chip y poniendo otro; es un proceso lentísimo, a veces con dolor, a veces con más optimismo, con goce, con descubrir cosas nuevas de uno mismo.
Mis hijos crecen rápido, los vi en pasados días. Nos quedamos en un hotel y los sentí más abiertos, cómodos, conmigo y en su entorno.
Ernesto está muy enfocado en su escuela, peleándola por más créditos y luchando por estar de nuevo en el equipo de voli, además trabaja los fines de semana. Andrés con la novia y en su escuela. Ya es un jovencito casi de mi estatura. De hecho es más alto que su hermano y yo creo que un poco más pesado que él.
*
Hoy pensé en la posibilidad de cerrar mi Facebook, pero descarté la idea por los contactos que tengo lejos. Lo que sí me pasa es que creo que mi necesidad de expresión la trasladaré en parte a una libreta y me pondré escribir a mano y los casos de más trabajo directamente con el sicólogo. La única condición que me impondré al escribir a mano es vaciarme entero, con toda la mugre y diciendo las cosas tal cual son, sin detenerme en qué parecerá lo que quede plasmado.
Siento que estoy cambiando de etapa de vida, porque el traje lo siento un poco chico, pero también avanzo a otra velocidad, con menos prisa en varias cosas pero con más urgencia en otras, en todo caso ando en ese equilibrio entre reflexionar y resolver a partes iguales.
Seguiré el resto en mi libreta y diré lo que de momento no le puedo decir al sicólogo, como mis sentimientos de profunda tristeza, de alegrías variadas, de goces de la vida, mis temores más cabrones, de los logros que poco a poco voy teniendo, en fin, de aquello que es necesario que salga de la manera más pura, directa franca y cruda; creo que es una buena forma de recibir el año.
martes, 27 de diciembre de 2016
En busca de la felicidad (un papá)
Hace poco me puse a pensar en aquellas características que ciertas mujeres valoran de una pareja o posible pareja. Por lo general mencionan la madurez, independencia, objetivos claros y etcéteras parecidos. Lo he escuchado seguido. No lo veo ni bueno ni malo, simplemente se busca lo que consideramos valioso o lo que creemos que nos aporta.
Hace unas semanas, una amiga dentro de una charla dijo la frase: "Y es que todas, todas las mujeres buscan a un papá". Y sí, tiene sentido. Creo que ellas suelen buscar seguridad, y seguido se encuentra en alguien ya vivido. El único pelo en la sopa es que quizá a los ya más vividos no los llevan al baile tan fácil; a veces son más duros, no necesariamente por lastimar, sino porque ya tienen (tenemos) ciertos hábitos/manías que no deseamos cambiar o nos da mucha flojera hacerlo. Ya venimos hechos a un modo, guste o no.
Bueno ¿Y qué hay de malo en ello de buscar un papá en la pareja? De malo nada. Mientras sea un intercambio de amor, estabilidad y muy buen sexo, creo que las cosas pueden seguir indefinidamente. La vida en pareja está llena de acuerdos.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Referencias literarias en la música
Aunque las artes son diversas, tal vez la sensibilidad sea una sola. Y qué tal si se trata de vasos comunicantes que pueden poner en contacto una expresión inspirada en una disciplina pero llevada a otra. No olvidemos que la poesía tiene sus más remotos orígenes en el canto.
¿Se ha puesto a pensar el lector que algunas de las
canciones conocidas hacen referencia a una obra literaria? No es un
fenóneno para nada novedoso, pero no deja de ser curioso que a veces
nos pase desapercibido.
Quisiera ser un pez
En 1990 el dominciano Juan Luis Guerra publicó su
álbum Bachata Rosa, que incluía la canción "Burbujas
de amor". Esa pieza, como ha declarado en entrevistas, fue
inspirada en la obra del escritor argentino Julio Cortázar,
concretamente en el capítulo 7 de la novela Rayuela. "Toco tu
boca, con un dedo toco el borde de tu boca...". ¿Recuerda ese
comienzo?
¿Me acuerdo, no me acuerdo?

monumental no por su extensión, que apenas sobrepasa las 60
páginas y en letra grande, sino porque ha trascendido fronteras y
cada año sigue en el gusto del público. ¿Cómo se le ocurre a
Carlitos, a sus 11 años, enamorarse de Mariana? Sólo que ella no
pude corresponderle. Sin duda a los de Café Tacvba les pareció
también una gran obra, pues crearon a partir de ella la canción
"Las Batallas".
Eros Ramazzoti

Enciende mi fuego

Un vallenato
de 350 páginas
Para muchos la versión más conocida de "Macondo"
es la grabada en 1972 por Óscar Chávez, aunque su autor es el
peruano Daniel Camino Diez Canseco, quien la dio a conocer en 1969.
La pieza en cuestión está basada en la novela Cien años de
soledad, de Gabriel García Márquez, publicada en Argentina en
mayo de 1967. La obra "es un vallenato de 350 páginas",
según el Gabo, pero la canción es un cumbión. Por cierto, ¿quiere
ver bailar a García Márquez una cumbia al son de Celso Piña? Dele
clic aquí https://www.youtube.com/watch?v=gRXXWpB7l-I
viernes, 9 de diciembre de 2016
Cosmopolitan para varones
¿Sales desde hace tiempo con una chica pero no sabes si el asunto prospera?¿Se han tomado una pausa en una relación de años, pero se han quedado en el limbo?¿Te gusta pero no te encanta, sabes que la amas y al mismo tiempo dudas que el sexo que tienen les dé para una relación a largo plazo?
Aquí un breve cuestionario, cuantificable, para que nos quede más claro. Lo único que tienes que hacer es responder del 1 al 10 a cada pregunta y al final sumar.
1) ¿Cuánto la amas?
2) ¿Cuánto la deseas?
3) ¿Con qué claridad te ves con ella en 10 años?
4) ¿Cada cuánto cogen? (Dar un 10 si son más de 10 veces al mes, y de ahí para abajo. Si hay distancia de por medio tomar en cuenta las charlas cachondas por teléfono o por Skype, son importantísimas).
Resultados:
Menos de 20: Compadre: No tienes nada que estar haciendo, pierdes el tiempo. Ve a terapia. Eres muy creativo para encontrar nuevas y novedosas formas de hacerte pendejo... y querer involucrarla a ella en tus enredos.
Entre 21 y 25: O deberías proponer una relación de amantes o deberías revisar la relación porque está muy desgastada. Han pasado tiempo juntos pero el asunto está muy empantanado. Si no han podido sacar a la pareja adelante, quizá deban buscar ayuda profesional. No le tengas miedo a eso, bien elegida sí funciona
De 26 a 30: Cogen sabroso, tienen actividades juntos bien establecidas. La pareja está en riesgo importante. Si no le has dicho que quieres un compromiso más formal, apúrate porque se te puede pelar. Si ya lo tienen, con buenas dosis de terapia, individual o de pareja, podrán salvar cualquier posible conflicto. Dile más seguido que la amas, pero sobre todo, demuéstralo.
Más de 31. Tienen años juntos y su trabajo les ha costado. Llevan una relación valiosa y se comunican bastante bien. Tu mujer te conoce lo suficiente y aun así confía en ti porque se siente amada y porque eres un buen hombre. Felicitaciones a ambos, no descuiden el barco nunca.
lunes, 5 de diciembre de 2016
La hija protegida
No debería ser la regla, pero tal parece que el proceso de maduración de las mujeres en su papel de pareja pasa necesariamente por sufrir desengaños, infidelidades y otros tipos de violencia que en un principio ella no esperaba.
O tal vez el origen es otro.
Tengo por verdad que la relación con el padre determina en gran medida qué tan sanas sean sus relaciones con los varones.
Una mujer que no fue suficientemente protegida por su padre, además de quedar más expuesta emocionalmente, se conforma y da costosos palos de ciego en la búsqueda de su ideal de amor.
Esa deficiencia es el terreno más fértil para que germine, crezca, y florezca el amplio catálogo de la violencia machista, dicho sea de paso.
Y los varones lo olemos a tres cuadras.
Modelo de referencia
Qué curioso que los varones heteros, me refiero al modelo testosteronoso, utilicemos al estereotipo de hombre afeminado para sentir que nuestra hombría, que nosotros como hombres, estamos MUY LEJOS de de esa ridícula aberración.
Esa acción reafirmante, aparte de grosera, me da un tufo a debilidad.
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