domingo, 21 de mayo de 2017

Contando libros






Sé que algo tendrás que ver con el lenguaje, el arte o el pensamiento. Con la docencia tal vez. Agradecido estoy incluso con lo que aún no sucede. Mientras, me ocupo en lavar el baño, regar las plantas, contar unos libros.

Nuevavida




Luego de meses de preparación he emprendido en mi gira en solitario. Vendo mis fechas y soy mi propio representante. Comenzó esta aventura vital sin regreso. Para ello corté todas las ataduras y hundí la nave que me trajo. Hoy viajo ligero.

Me he sorprendido tomando decisiones que hace menos de un año no se me habría ocurrido elegir:

1. Varias veces he dicho no a cosas que en principio me gustaban, pero que implican consecuencias que me darían mucha flojera después. Así que de entrada digo no y pasamos a otro tema.

2. El control de todos, absolutamente todos mis horarios está en mis manos. Esto implica una responsabilidad digamos que nueva, pero también una emoción que antes no conocía. Antes de comprometerme miro la agenda y veo si cabe. Para esto, he tenido que hacer lo siguiente.

3. Priorizar. Cada semana hay una o dos tareas que son las "rocas" importantes. Lo demás es superfluo. Reservo tiempo para mí, porque eso me lleva a mi siguiente sorpresa.

4. No sólo paso mucho tiempo solo, lo cual en sí mismo no deja de sorprenderme porque siempre había buscado compañía. Sino que busco alejarme apenas termina la reunión o el compromiso cumplido. Me voy a mi cueva que incluso puede ser sólo caminar sin rumbo, sin prisa, sin preocupación.

5. Valoro más el tiempo. Este es el único recurso que no va a regresar. Disfruto mucho los momentos con mis hijos, con amigos, con gente que me importa. El resto del mundo no me despierta ningún interés más que en función de mis proyectos.

6. Agradezco a la gente que acepta colaborar conmigo. Por regla general pago más por un servicio que recibo o suelo entregar algún pequeño presente. Hago pequeños regalos que en mi Excell de balance están en el rubro de agradecimiento y que andan entre el 5 y 8 por ciento de mis ingresos totales. Todo, absolutamente todo el dinero que entra y sale queda anotado. Un 20 por ciento no se toca porque se va a ahorro/inversiones.

7. Vivo con el 80 por ciento de mis ingresos. Mi meta es vivir con el 50. Claro, mis ingresos crecerán considerablemente, pero el porcentaje de ahorro y agradecimiento seguirán siendo los mismos.

8. Me he planteado metas y siento emoción encaminarme a cumplirlas.

9. Ahora tomo con seriedad mi formación. Esto incluye lecturas, cursos, muchos videos sobre los dos temas que más me interesan.

10. Me he vuelto intolerante a los problemas, es decir, a que me cuenten problemas, azotes, frustraciones, quejas. Me desagrada eso y termino por pintar mi raya, alejarme.

Sé que el futuro será mucho mejor que el presente, que ya se por sí lo disfruto mucho. En esta nueva vida me siento afortunado por lo que me han dejado aprender las personas que se han cruzado en mi camino y han sido importantes.

Hay personas que me animas mucho, me echan porras. Cuando se ponen a decirme halagos, lo agradezco, pero como tengo un ego que en otro tiempo fue salvaje, prefiero hoy no darle de comer. Trato de ignorarlo.

Me gusta mucho esta vida que me tocó y me gusta sentirme emocionalmente cerca de algunas personas que para mí son la maravilla del mundo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Cuidar la pila



Se escucha maniqueo, pero funciona. He aprendido a identificar dos tipos de situaciones, pláticas, personas o situaciones: las que quitan energía y las que dan energía. Si uno es tajante con ello, muy tajante, se ahorra uno mucha pila.