miércoles, 13 de junio de 2018

Estadios mundialistas




Doy por hecho que el estadio de los Rayados y quizá también el Universitario, ambos en Nuevo León, sean sede de algún partido del Mundial de Futbol 2026. Seguro estoy que hoy miércoles 13 de junio algunos empresarios están trabajando ya en cómo capitalizar esa derrama producto del turismo deportivo, la proyección de la ciudad (área metropolitana) y la publicidad en general, además de posibles inversiones. 
Deseo que algún día Ensenada, que es una ciudad con un potencial enorme en cuanto destino turístico e industrias verdes, pueda destacar en nuestro país como lo que es, una ciudad de gran valor para los que hemos disfrutado por años de ella. Con más visión se pueden tener resultados de mayor alcance. Sé que uno de los próximos alcaldes lo hará.

Andrés





La mamá decía que se llamara Andrés Manuel, como un politico a quien ella le seguía la pista desde el año noventa, cuando presentó su tercer libro y dirigía un partido en su estado natal. Al papá le gustaba el Andrés, pero el Manuel le reventaba las pelotas. Manuel definitivamente no. El papá tenía un amigo Daniel y el nombre sonaba mucho mejor. Triunfó la democracia y se quedó Andrés Daniel, mitad como el amigo, mitad como el político aquel que 17 años después estaría muy cerca de obtener la presidencia del país. El nombre de Andrés tiene dos décadas de rondar por estos pasillos. 
Recientemente la gente repite un apodo impuesto por los medios, la gente repite AMLO, dice AMLO pallá, AMLO pacá, repite AMLO y a mí me suena como a producto comercial. No sé si Andrés el tabasqueño llegue a presidente, parece que sí. La mamá del Andrés Daniel me lo dijo un día, allá por el 96. Dijo: "éste se va a lanzar para presidente y va a llegar". Un carajo me importaba quién sería presidente quién sabe cuándo. Miro muchos años atrás y veo que Andrés Manuel sigue en lo suyo, pero el nombre de Andrés Daniel me parece mucho más hermoso.

miércoles, 6 de junio de 2018

Libertad




Cuando la conocí había vivido en cuatro o cinco lugares del mundo. Su proyecto más visible era vivir, pero no podía ubicarla como la hippie que vende pulseras afuera de la universidad y es enemiga del agua. Había estudiado traducción en la universidad de su ciudad natal, en un país de Sudamérica y en algunos sitios dio clases de inglés, idioma que la conectaba con casi todo el mundo. No parecía preocuparle su futuro económico ni algún patrimonio. Tampoco, y esto sí lo decía textualmente, había pensando en casarse.
Se entusiasmaba con cosas a veces para mí tan simples que sin quererlo permanecía alerta a su nuevo descubrimiento. Sus hallazgos eran sencillos y su disfrute de la vida era la de una niña de cinco años que ha sido amada. Yo le encontraba parecido físico con Sabina Berman pero con el espíritu lúdico de Amélie (Audrey Tautou) y claro, políticamente incorrecta. Yo tenía cerca de 30 años, ella unos cinco años mayor.
Un día apareció su exnovio australiano con quien iniciaría un negocio en México. Un joven que creció en  una colonia de San Nicolás de los Garza, el conservador noreste de México, no iba a entender nunca que ellos se vieran y ya no pasara nada de nada. Si fueron pareja, pensaba, no iban nunca a ser amigos.
Con ella no entendí casi nada, casi nada cuadraba y disfruté casi todo. Pero no pude seguirle el paso y un día desapareció de mi vida. Había vivido de forma tan libre en tantos lugares y durante tanto tiempo que no pude aguantarle el paso. Hoy pienso que ella me orilló a pensar de otra manera algunas cuestiones del amor, los viajes y la pareja. Su forma de vida cuestionó profundamente la mía, pero no me di cuenta de nada en ese momento, porque en ese entonces también saqué cosas que luego me avergonzaron y ni siquiera sabía que tenía. Carajo, simplemente no estuve a la altura.

No volví a saber de ella ni nadie me supo decir a dónde se fue.

Debe tener 50 años y quizá viva en Australia o en Japón. Era sin duda una persona muy rara.

miércoles, 16 de mayo de 2018

En qué momento se es ensenadense



¿Cuando discutes sobre la Baja 1000?
¿Cuando has ido más de cuatro veces a funerarias El Angel a despedir a amigos, compañeros o conocidos?
¿Cuando conoces La Bufadora pero prefieres El Valle de Guadalupe?
¿Cuando conoces La Guerrerense pero también El Güero?
¿Cuando conoces Primo Nava, pero también Los Primos y El Carrizal?
¿Cuando te quejas del clima cuando pasa de 25 grados?
¿Cuando te has enamorado de una persona que vive aquí?

lunes, 5 de febrero de 2018

Relaciones en coma


En algún lado leí que en una pareja, el silencio pude ser una forma de agresión, agresión pasiva, pero violencia al fin y al cabo. Yo le llamo estado de coma al tiempo que pasa una relación cuando uno de los dos necesita comunicarse, pero el otro de forma deliberada guarda silencio. No está.

sábado, 3 de febrero de 2018

Los valores de la música



Esto es una intuición, más que un conocimiento. Pienso que cada estilo de música, cada género implica un conjunto de valores que son una forma de ver el mundo. Digo valores con pinzas, no me convence el término pero de momento no se me ocurre otro.
Cada álbum, cada grupo o cada músico es una mezcla del sabor de la época con la creación individual. En otras palabras, talento y época.

Hay géneros más absorbentes que otros, y esto sucede cuando los seguidores hacen tribu, me refiero a que producen un estilo de vida compartido y a veces ostensible. Los seguidores del rap, del reageton, de la banda, del heavy metal, la música colombiana suelen hacer patente sus preferencias. Me parece que en estos casos hay una fuerte identificación de ciertos valores del oyente con los que determinado estilo de música propone.

Pienso que nuestra primera infancia y juventud queda marcada por el tipo de música que nos pusieron enfrente, ya sea gracias a los padres, tíos, hermanos mayores o el influjo del barrio o colonia. A veces más adelante nos queda una inercia por buscar ese u otros estilos en la misma dirección, pero hubo un origen.

Aunque creo que la exclusividad total es muy rara (no creo que haya personas que escuchen un solo grupo o cantante siempre) sí pienso que cada estilo se vuelve un portavoz de nuestra sensibilidad individual, de ciertas formas de expresarnos acerca del mundo con la que estamos de acuerdo. Ese discurso de alguna manera nos representa. Por eso nosotros somos sus seguidores.


Mi mundo tú:

"Cuando hayas visto más allá de tí mismo, entonces quizas encuentres la paz de espíritu." (Within You Without You, The Beatles).
 “No dibujes a la Reina de Diamantes, chico, ella te golpeará si es capaz. Sabes, la Reina de Corazones es siempre tu mejor apuesta (The Eagles).
 “Libertad es sólo otra palabra para nada que perder. Nada no es nada, pero es gratis”. (Janis Joplin). 
¿Cuántos oídos debe tener un hombre antes de que pueda oír a la gente llorar? Sí, ¿y cuántas muertes tardará hasta que sepa que demasiadas personas han muerto? (Bob Dylan). 
“Me parece que el arrepentimiento es la palabra más difícil”. (Elton John). 
“Mi uniforme es de cuero y mi poder es mi edad”. (Kiss).
“Nadie lo quiere, solo mira el mundo. Planificando su venganza, que pronto se desarrollará”. Black Sabbath. 
“Envíame flores muertas a mi boda y no me olvidaré de poner rosas en tu tumba”, (The Rolling Stones).
"Lo terrible del mar es morir de sed". (Nací para esto, Gustavo Ceratti). 
“¿Tienes cambio, hombre?”, Elvis Presley. 
"Quien no se vuelve loco no es normal". Goran Bregovic.
“Es verdad, para qué engañarnos, somos dos imanes que nunca se unirán. Pasaran los años y seguiremos mirándonos”, Hombres G. 
          “Noche madre noche espina, noche tibia que se asoma luna turca, si me quieres estaré, sí,      
          enhebrando mi vida por tu aguja. (Miguel Bosé).

         “Mi mundo tú, mi casa tú, mi pensamiento, mi mejor momento, mi verdad eres tú”. Camilo Sesto.


sábado, 27 de enero de 2018

Visita de Benito



En aquellos tiempos, un poco más adelante del Génesis, yo estudiaba ingeniería en la FIME (UANL), pero aprovechaba cualquier hora libre para meterme de oyente a las clases de Genaro Saul Reyes en la Facultad de Filosofía y Letras, y no salir de su cubículo (él era coordinador de la carrera de Letras Españolas, con harto trabajo, pero siempre toleró que fuera a hacerle plática, preguntas). 
Por años fui de oyente. En esos tiempos unos estudiantes "de los más grandes" tenían una revista estudiantil. Uno de ellos, estudiante de Sociología, recibió unos poemas para publicarlos en aquella revista. Mi mundo en ese momento estaba más cerca de las "trastornadas" de Laplace y las ecuaciones diferenciales que con los formalistas rusos y las teorías del lenguaje, pero aquel grupo de estudiantes había recibido el texto de un huerquete que con cuatro hojitas dobladas se andaba queriendo llamar poeta. No recuerdo si se publicó, pero anoche, el orquestador de aquella revista y quien recibió mis "poemas" de hace casi tres décadas, estuvo en casa. Benito Torres Escalante dejó de ser estudiante de Sociología hace un cuarto de siglo. "No recuerdo si te publicamos", me dijo anoche. La verdad eso no importa. Ya no somos jóvenes y el buen Benito se ha dedicado a hacer labor social por la comunidad. Ha pasado mucho tiempo. Sigo tratando de trabajar con el lenguaje. Entré a Letras. Publiqué en otras revistas. Genaro sigue siendo mi maestro. 

Nunca volví a tener 18 años como en aquella ocasión.

jueves, 18 de enero de 2018

Decálogo del amante





1. Cuidas tu salud y la de tu amante. Tienes sexo seguro y responsable.
2. Proteges ante todo la identidad y buen nombre de tu compañera(o).
3. Tienes la libertad de cancelar una cita sin previo aviso, sin preguntas ni reclamos.
4. Tienes en todo momento la libertad y derecho de terminar esa relación sin explicación de por medio.
5. No involucras a terceros.
6. No involucras sentimientos, emociones ni aspectos de su vida personal ni profesional.
7. Los amantes acuerdan y respetan el modo en que disfrutarán de sexo.
8. Procuras respetar el lugar y la hora de los encuentros. Es de buena educación ser puntual.
9. No preguntas sobre asuntos que en realidad no quieres saber.
10. Respetas el cuerpo del otro.

viernes, 12 de enero de 2018

La tristeza de Artemio



Artemio tenía una amante, que vivía también en Silao y con quien duró tres años. Un día ella le informó que dejaría de verlo puesto que estaba comprometida en matrimonio. Artemio quiso saber el nombre del futuro cónyuge. Martín Torres —dijo ella—, el de la ferretería. Entonces Artemio sintió tristeza por Martín, quien era un hombre bueno.

martes, 2 de enero de 2018

Se me cuida bien




Desde que era muy pequeño sentí fascinación por los efectos del lenguaje. Estoy describiendo un recuerdo con los ojos de adulto, pues claro está que a mis cinco años no tenía el concepto de fascinación ni de lenguaje.
Recuerdo que quedaba impresionado por la forma en que mi papá contaba chistes, anécdotas, situaciones cotidianas y la forma en que en mi mente se formaban imágenes, incluso emociones muy vívidas.
Veinte años después tomaba la clase de Análisis del Discurso que impartía mi maestra Lidia Rodríguez Alfano. Ella, en un apartado relacionado con la sociolingüística, nos mostró cómo hay acciones que se realizan al momento que se actualiza (¿ejerce, nos habita?) el lenguaje. Prometer, jurar, bendecir, entre otros, son actos que sólo se llevan a cabo al momento de pronunciar determinadas palabras, y siempre en presente y por lo general en primera persona. Ahí fue cuando me quedó claro lo que ya había empezado a entender con S.I. Hayakawa*: lenguaje y acción humana van de la mano y se modifican mutuamente.
Pero el lenguaje es engañoso. Se parece a una persona que no rompe un plato pero que puede producir los deseos más virulentos, apasionados y enfermos. O bien, mover a las acciones más sublimes, elevadas y generosas. El lenguaje es todo menos natural.
Pienso continuamente en los vericuetos del lenguaje, que para mí es una forma de comportamiento social y sólo engañosamente, falsamente individual. Reflexiono en la forma en que adoptamos comportamientos, es decir, expresiones, creyendo que somos cada uno quien se expresa, pero más bien reproducimos patrones, formas de pensamiento. Lo cual no es condenable de ningún modo, sólo que me parece un autoengaño creernos dueños de algo que en realidad es propiedad colectiva.
No deja de rechinarme un poco el oído cuando escucho en la expresión "Diosito me la bendiga"** cierto machismo embozado, un poder disfrazado de cariño, una distancia no horizontal entre el hablante que se coloca a una venerable distancia, y el receptor. Lo mismo con las expresiones al estilo "te me tapas bien" y "se me cuida bien", etcétera.
No hay duda que el lenguaje tiene la capacidad de situar al hablante y al oyente en un lugar simbólico que puede llegar a ser agresivo sin mostrarse así. Las sutilezas son tan importantes como el "mensaje principal", y sólo cuando revisamos qué formas de lenguaje asumimos como válidas nos damos cuenta un poco más de las ideas que hemos adoptado, pues todo lo que nuestra cabeza se ha apropiado ha entrado por medio del lenguaje. Y se los pongo por escrito.





*El libro El lenguaje en el pensamiento y en la acción (1938) me voló la cabeza cuando lo leí en 1992, por su enfoque semántico y su llamado a la cooperación humana, en un momento en que el fantasma de la guerra amenazaba no sólo Europa sino el mundo entero. Hayakawa fue un lingüísta norteamericano que explicó en este ensayo, de una manera muy didáctica, las funciones del lenguaje y la forma en que impacta en el pensamiento y la percepción de la realidad.

**Para mayor análisis revisa los pronombres de objeto directo.

lunes, 25 de diciembre de 2017

El Relato del Héroe



Una de las estrategias sociales masculinas más básicas es lo que llamo el Relato del Héroe.

Consiste en dotar a nuestro discurso de elementos que nos hagan ver como más valientes, o más inteligentes, o más sagaces, o más hábiles o más veloces de lo que somos.

Es una estrategia de competencia social que nos visibiliza e intenta satisfacer una necesidad de reconocimiento. Aunque a veces no llega a tanto, a veces es sólo que tenemos una imagen bastante crecida, quizá "inflada" de nosotros mismos y con ello la proyectamos.

Somos una casta invencible, siempre luchando, pero lo importante es poder contarlo.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Macho literario




Hay un tema literario que estoy segurísimo que, por razones que no nos pondremos a discutir ahora, pero que son más que debatibles, puede ser comprendido más por varones latinoamericanos que por mujeres:

El protagonista se hace pareja de una mujer. Tiempo después él descubre que su mujer fue pareja sexual (novia o amante) de un varón muy cercano suyo a quien aprecia, que puede ser su amigo, su hermano o su primo. Además descubre que esa relación, para su amigo fue irrelevante, simplemente se sirvió de ella. Viene después que el protagonista tiene que lidiar con ese fantasma y de modo simbólico tiene que elegir entre su pareja y el amigo.


sábado, 16 de diciembre de 2017

Meditar






Cuando uno ama a una pareja, podría hacerle el amor. Cuando uno se ama a sí mismo, podría practicar la meditación. Ambas conectan.

martes, 5 de diciembre de 2017

Hablar de oídas





No comprendo. Tengo amigas y conocidas que son heterosexuales y que hablan de belleza femenina con tal definición como si hubieran estado con cierta cantidad de mujeres en su vida. ¿Hablan desde la envidia, desde la carencia, desde la comparación o hablan de oídas? Sí, seguro hablan desde una percepción estética sin más. Pero.

Hablar de lo que se ve a simple vista es una cosa. Hablar por haber estado ahí es otra distinta. "O no entendí lo que estaba pasando, o ya pasó lo que estaba entendiendo" (CM).

Soy una persona afortunada

La diosa Fortuna.


Soy una persona afortunada. Soy un adulto, varón, heterosexual, en plena salud, con mis padres vivos y mis dos hijos sanos. Excepto el cuidado de mi salud, el resto no lo elegí. Subrayo que no pertenezco a ningún sector vulnerable de la sociedad: mujeres, menores, tercera edad ni persona con discapacidad. El sólo hecho de ser varón implica ya que no he sido —y dudo que algún día lo sea— objeto de violencia de género. Nunca. Salgo a la calle y nunca, jamás, me he fijado en si la forma que voy vestido me hace vulnerable, o si puedo ser atacado por alguna mujer a altas horas de la noche. Eso no pasa. Además, me siento amado. Por varias personas cercanas. He aprendido la diferencia entre nivel de vida y estilo de vida. Me satisface mucho trabajar en mis proyectos y haber aprendido que no es necesario intercambiar tiempo de vida por dinero.

He tenido la fortuna de haber conocido a personas muy especiales, quienes me han dado profundas lecciones de vida.

La vida ha sido muy generosa conmigo.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El nombre de los aeropuertos




En el 2015, más de 73 millones de personas volaron en México, tanto en vuelos nacionales como internacionales, según un informe de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Estas personas pasaron al menos una vez por un aeropuerto, ese espacio aún impersonal, frío, aséptico.

A mí me gustaría que nos apropiáramos más de esos lugares, hacerlos más familiares. Y como en mi vida muchas cosas empiezan por el nombre, es decir, por el nombrar, podemos mencionar a esas terminales por su nombre de pila, que los tienen.

El de Monterrey sería el Mariano, el de Tijuana es el Abelardo, el de Guadalajara es el Miguel Hidalgo, el de la Ciudad de México es el Benito Juárez. ¿No nos suena más familiar?







lunes, 20 de noviembre de 2017

Monterrey, seis años después




Hace seis años Monterrey era una ciudad en crecimiento acelerado, pero ya dejó de crecer. Hoy lo que existe son 40 o 50 pequeños polos urbanos cuyo punto de referencia no es ni una iglesia ni un parque, mucho menos un arroyo. Esos polos urbanos tienen como punto de reunión un centro comercial. Esos lugares con cine, locales de franquicias, muchos de ellos de comidas, estacionamiento. Sitios en dónde pasar el tiempo e irse a divertir.

La vida en Monterrey se hace complicada sin automóvil, y con él se hace casi imposible al tener que circular en horas pico. Por fortuna nos parecemos cada vez más a una ciudad estadounidense. Qué agradable.

Monterrey no es el mismo.

Lo bueno es que yo tampoco.

martes, 7 de noviembre de 2017

Poner límites, dejar ir





Sucede que a muchos nos parece complicado alejar o alejarnos de las personas difíciles, pesadas, que no fluyen, esas que llaman tóxicas. La culpa, la costumbre, el qué dirán o simplemente la flojera, nos lo impiden. A veces toma años poner manos a la obra, y no pocas veces luego de un proceso provocado por un tocar fondo, un no poder respirar bien por estar hasta la barbilla hundidos en la mierda.

No soy especialista en el área; si puedo ayudar, trato de hacerlo, pero lo que suelo hacer es recomendar ayuda profesional. No creo que haya un solo camino, en mi caso, lo que estoy aprendiendo es a soltar, desapegarme, dejar ir; centrarme más en el momento presente que en el pasado o en el futuro. Caray, no tenemos idea de cuánto vaya a durar nuestra vida, lo que sí percibo es que cada año, cada mes, cada semana, pasa a una mayor velocidad que antes, el tiempo pasa muy rápido, y sí, mientras le metemos galleta a nuestros afanes a futuro, me parece muy bueno aprender a disfrutar el presente con plena consciencia.



Una persona coherente en lo que dice, hace y piensa puede ser buena asesora/consejera, porque lo que diga lo estará viviendo en sí misma.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Sólo en presente






Es muy padre poder elegir con absoluta libertad las personas con las que uno quiere pasar tiempo. Ayer un amigo me dijo que no sentía en este momento desde la carencia, que no tenía nada pendiente. Sí había cosas que deseaba hacer, pero que no había nada que no tuviera. Lo vi contento, pero sobre todo en armonía y disfrutando.
Hay veces que no está en nuestras manos estar cerca de personas que uno quiere, pero es decisión de uno vivirlo como carencia. Pienso por ejemplo en mi hijos, que están lejos.

Estar y disfrutar de la compañía de otras personas me parece que es en parte consecuencia de estarla pasando bien con uno mismo, tener resueltos asuntos importantes y buscar la armonía.
En los últimos meses mi percepción sobre mí mismo se ha modificado. Ahora busco y siento placer en pasar tiempo solo, caminar por cualquier parte, no tener prisa y estar consciente del momento presente, sólo del presente. Ir al desierto un rato, ya sea interior o exterior. Estar en el centro. Pero todo en presente.



"Cuando una realidad es más grande que tú, ni siquiera se puede pensar palabras".

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Reflexiones sexosas sobre ellas





1. Pareciera que ciertas chicas bien zafadas de su cabeza tienen un atractivo particular. Tienen una fila intentando llevárselas a la cama.

2. Hasta la más seria y reservada tiene una forma guarra de pedir que le cumplan un deseo ¡y ahora!

3. Ellas simplemente cogen e intentan disfrutar. No presumen sus logros, si acaso comparten experiencias. Todo sería más sencillo si fuéramos tan discretos como ellas.