viernes 20 de noviembre de 2009
Mitomanías
Admiro a algunos creadores de historias, pero inventárselas y vivirlas es otra cosa. He conocido a dos grandes mitómanos, uno fue Iván Uranga, un verdadero mago de las personalidades, todo un artista. Iba por el mundo engañando gente, estafando, pidiendo prestado, contando historias, lo curioso es que lo hacía muy bien y nadie sospechaba. Cuando lo descubrían desaparecía, se iba a otra ciudad. Lo conocí en Monterrey como en el 98, y en el 2002 acababa de dejar su rastro con una amiga que conocí en el DF. Muchas anécdotas interesantes salieron de conocerlo, algunas muy tristes. Espero que no cause más daños.
La otra persona es una chava que conocí muy de cerca. Interesante la tipa. Mentía a la perfección, algo no le funcionaba bien en su cabecita. Creo que no tiene ningún caso hablar de ella si no voy a decir algo bueno. Y menos si es una persona muy conocida, al menos en el ámbito del periodismo.
Pero tristes casos.
La otra persona es una chava que conocí muy de cerca. Interesante la tipa. Mentía a la perfección, algo no le funcionaba bien en su cabecita. Creo que no tiene ningún caso hablar de ella si no voy a decir algo bueno. Y menos si es una persona muy conocida, al menos en el ámbito del periodismo.
Pero tristes casos.
Patíbulo
Por lo general no sueño, o al menos no lo recuerdo al despertar, pero la semana pasada tuve un sueño algo vívido.
A lo lejos veía a dos hombres encima de una tarima alta de madera. Uno de ellos lo iban a ahorcar y el otro le decía algo muy de cerca. Al irme acercando me di cuenta que el que iban a ejecutar era el mismo Hitler, quien tenía la cabeza cubierta.
La escena sucedió con la textura que tienen las películas de guerra en blanco y negro, la diferencia es que a medida que me iba acercando escuchaba las voces de los dos. Luego vi todo de abajo hacia arriba, empezando por los pies y Hitler quedaba colgado en una imagen que me conmocionó. Clarito oí las voces.
Me gustaría mucho elegir con quién soñar, jejejeje.
A lo lejos veía a dos hombres encima de una tarima alta de madera. Uno de ellos lo iban a ahorcar y el otro le decía algo muy de cerca. Al irme acercando me di cuenta que el que iban a ejecutar era el mismo Hitler, quien tenía la cabeza cubierta.
La escena sucedió con la textura que tienen las películas de guerra en blanco y negro, la diferencia es que a medida que me iba acercando escuchaba las voces de los dos. Luego vi todo de abajo hacia arriba, empezando por los pies y Hitler quedaba colgado en una imagen que me conmocionó. Clarito oí las voces.
Me gustaría mucho elegir con quién soñar, jejejeje.
jueves 19 de noviembre de 2009
A volar
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miércoles 18 de noviembre de 2009
Antes de
Lo que tenía que decir lo dijo Sabines mucho mejor, viejo cabrón:
Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden ¿Por qué?
Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos?
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.
Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden ¿Por qué?
Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos?
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.
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