lunes, 11 de febrero de 2019

Y sí se casó



Hace muchos años tuve un compañero de trabajo que también era mi amigo. Éramos inquietos y algo bohemios. De él me agradaba lo que escribía y su sentido del humor. Mi amigo era algo tímido y en general me agradaba su amistad, platicar con él. Cuando coincidimos en aquel trabajo tenía ya años de saber de su existencia y más adelante, de tratarlo.

En aquella chamba teníamos una jefa. Una mujer en sus cuarenta pero con una trayectoria de al parecer más de 20 años en su área. Mujer independiente que se sabía atractiva. Muy profesional ella. Y con colmillo entre tiburones y astucia para mantener su cercanía y discreción ante personas del poder, con mucha diplomacia. Se aprendían cosas de ella.

Un día, por aquellos años, mi amigo anunció que se casaría. Esto que sigue me lo contó él en tiempos recientes. Me dijo que nuestra jefa lo cuestionó acerca de su razón para casarse y le hizo el comentario de que no lo hiciera, asumiendo que sería, supongo por lo que ella interpretaba de la forma de actuar de mi amigo, un matrimonio de muy corta duración. Y para qué hacer la maldá. Esa charla de recomendación para mí reveló más de ella que de él. Pero el caso es que mi amigo contrajo matrimonio en una fecha que aún recuerdo con exactitud.

También en ese tiempo, cuando se casaron, mi amigo no había tenido antes pareja que yo conociera ni tenía mucha estabilidad en lo laboral —poco después de aquel trabajo lo despidieron— y no tenía, claro, según mi opinión, tmucho carácter para insistir por un buen trabajo. Quizá nuestra jefa hizo aquella sugerencia porque lo veía bohemio pero en edad de corregir el camino o al menos no hacer un cagadero. En fin. El caso es que se casaron.

Lo que son las cosas. Mi amigo tiene casi 15 años de casado y ambos tienen una niña muy hermosa. Tiene la forma de cara de él, pero unos ojazos claros. Es como su papá nomás que en bonito. Se ve que se adoran y me gusta verlo cuidarla, jugar sus juegos, leerle, comentar sus anécdotas con ella. Supongo que ninguna relación que valga la pena es fácil, pero mi amigo lleva muchos más años casado —y subrayo casado, no en unión libre— que la mayoría de la gente que conozco de mi época de juventud.

En esto de las parejas no se sabe, lo mejor es no hacerse expectativas de nadie y dedicarse cada quien a lo suyo. Aunque ya no tengo trato con él, me da mucho gusto que mi compa haya formado una familia y que sigan juntos.
 

viernes, 11 de enero de 2019

La palabra desabasto




El discurso es la bisagra entre el mundo de las ideas y la realidad social. El uso de la palabra "desabasto" implica una deficiencia de quien se supone debe abastecer. El 4 de enero se robaron 36 pipas mientras que 25 días antes el robo ascendía a más de mil pipas diarias, una reducción del 96% (según datos dados a conocer en la conferencia del viernes 5 de enero). Utilizar la palabra "huachicoleo" y "robo", implicaría que hay un agente que comete un ilícito y por ende una parte afectada. Nada de eso aparece en el discurso noticioso. En cambio "desabasto" implica que no se está ofreciendo un producto necesario. Se introduce la idea que hay una deficiencia. Y pareciera que la causa es una deficiencia en la cabeza responsable. No hay desabasto sino que el flujo ilicito se está colapsando. Mientras los gasolineros se deciden a comprar combustible legal —y que se les ofrezca sin chantaje— los consumidores padecen las consecuencias, haciendo creer que hubiera escasez del hidrocarburo. No hay desabasto, hay chantaje porque se está terminando el negocio ilegal.

Las ruedas de prensa


La herramienta de la rueda de prensa dentro del ejercicio periodístico se ha ido desgastando. Uno de los objetivos de esta práctica es que todos los medios registrados tuvieran acceso a la misma información dada por la fuente, sin dar preferencia a ninguno. En muchas ocasiones la parte convocante —casi siempre funcionario público— hacía declaraciones sobre un tema concreto y de gran interés regional o nacional y evitaba contestar preguntas —es decir, la comunicación iba en un sólo sentido y los medios escuchaban y registraban. El trabajo del reportero,que cuestionaba con inteligencia, datos —y casi siempre valentía— fue una labor encomiable pero también un tanto anónima. La nota de ocho, como bien anota Daniel Salinas Basave en sus libros y lo sabe todo periodista —principalmente diarista— dura sólo unas horas. Luego queda en el olvido. Con el tiempo la rueda de prensa se fue convirtiendo en buena medida en una ceremonia que "obligaba" a los reporteros a ser cubierta, en gran medida para que el medio que representa "hiciera acto de presencia". Al día siguiente, y como no todos los medios pesan lo mismo ni tienen el mismo impacto, la medición del efecto de la rueda se volvía muy relativo. Como sabemos, la información más valiosa, las notas más contundentes nacen de la investigación del reportero y casi nunca de una rueda donde el convocante informa sólo lo que desea comunicar en favor de la institución que representa.
Las ruedas se fueron adormeciendo, hay letargo, adormecimiento. Los informes de Andrés Manuel cada mañana echa agua fría a esa olvidada costumbre de preguntar con libertad e inteligencia. También es cierto que bien podría no asistir ningún reportero y de todas formas la información llegaría por redes a más personas que el número de periódicos que se venden en este país. Sin embargo, el espacio no deja de ser una oportunidad para, sin coerción, apelar, inquirir, hacerle señalamientos al presidente de la república. Algo que ninguno sabíamos que podría suceder.
Me llama la atención que hasta ahora ningún reportero haya hecho quedar en mal al presidente, al contrario, parece que esas sesiones le sirven al tabasqueño para extenderse, detallar, repetir mucho de lo que ya ha mencionado. Como si aún estuviera en campaña y de algún modo lo está. Los reporteros no pueden dejar de asistir pero tampoco parece que se lleven ninguna exclusiva o información que yo no me entere cada día antes de las 8 de la mañana. Pero les paso un recomendación a los medios: Dentro de ese aletargamiento lleven a un periodista de mucha visibilidad que les jale el reflector y modifique, aunque sea un poco, el guion al que Andrés Manuel nos tiene acostumbrados. Los reporteros, especialmente los más jóvenes,
por sí solos difícilmente van a meter en aprietos a un político que se ha enfrentado a la represión policial, política y mediática desde hace décadas y que luego se convierte en presidente. Sean más creativos, por favor.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Un lenguaje llamado Lunapop






Gabriel de Montemayor, o Gabo, como muchos le llamamos, crea un lenguaje a su medida para nombrar un mundo alterno. Ese yo poético mezcla guiños pícaros con una inclinación al juego, siempre al juego de palabras.
Al mundo de Gabo no se entra por pasillos y letreros, no hay instructivo con pasos a seguir, pues de entrada pone a bailar slam a la sintaxis, disloca la lógica de las oraciones para ponernos ante sus poemas. Si como lectores queremos entrarle a sus textos de una forma racional no tendríamos mucho éxito. Porque Gabriel no hace mucho a la secuencia tradicional. Para acercarse a los textos de Lunapop sugiero dos estrategias: abordar su trabajo con los ojos y con los oídos. Con los ojos como si estuviéramos ante una pintura o, más exactamente un collage de significados, de texturas. Y con los oídos como si escucháramos la parte hablada de una canción.

En el libro son comunes las aliteraciones que en su jugueteo forman un significado más amplio por adición, como es el caso de

“este Mundano Mundo Moribundo que Morirá (p. 40)”.

También encontramos retruécanos con el que el autor se solaza mientras rebota el ping-pong de los significados, como en

“Cuento en poesía que poesía te cuento” (p. 83).

Lunapop es un homenaje a Monterrey visto a través de su música y de algunos símbolos regionales, como sus creadores, su gastronomía y sus monumentos. Lunapop es norteño, cumbiero, rockero y además es un canto de amor por la ciudad, una que aquí se llama ValleGrande y ReySilla. Todo esto muy bien se puede leer con Los Montañeses del Álamo como fondo.

Precisamente es la música la que tiene un lugar especial en Lunapop y en general en toda la obra de Gabriel. Su trabajo no puede ser desligado de las olas acústicas de Soda Stereo, Fito Páez y otras bandas. Sin embargo, este libro aterriza y se mezcla con el sonido de las principales bandas que surgieron en Monterrey en los años ochenta y noventa. No es gratuito que la mayoría de los textos estén dedicados a músicos de nuestra generación, tales como El Gran Silencio, Andrés Cantisani, Plastilina Mosh, Zurdok, Jumbo, Kinky, Verbena Popular, entre otros.

El libro, que incluye poemas, poemas en prosa y cuento, se inscribe en una forma híbrida de creación que yo llamaría literatura musical, debido a su forma y a su contenido. Su forma es multigenérica y su hilado pone el acento en el sonido de las palabras. Ese acento lírico tiene muchas similitudes con el creacionismo que profesaba el poeta chileno Vicente Huidobro, que iba desde el juego de palabras hasta el uso de metáforas sin una base racional, como Huidobro decía: “Los cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte”. Precisamente es el chileno quien en su manifiesto “Non serviam” establece una postura ante el acto creativo. El poeta es un pequeño dios que compite con la naturaleza:

"Non serviam"
"No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo (. . .) Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas. Ya no podrás decirme: 'Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo . . . los míos son mejores'. Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse".

Hablo de una literatura musical también en su fondo, ya que los temas que aborda Lunapop contienen constantes referencias a la cultura pop en su vertiente sonora. Su autor toma como materia prima elementos tanto de bandas como del ambiente donde se desenvuelven sus letras y los mezcla con sus propio universo poético para dar por resultado un mix de poemas o, mejor dicho, una antología de canciones que elaboradas con textos vitales, muchos cargados de erotismo acompañado de alcohol, son luces de una vida nocturna que Gabriel de Montemayor vuelve libro. Uno que, acompañado la Cumbia Lunera nos hará ver al ValleGrande y ReySilla que todos llevamos dentro. Por favor, todos: ¡Salud!

Monterrey, 22 de noviembre de 2018.

sábado, 6 de octubre de 2018

Dos casos tristes





Hay personas que no conocen bien a su pareja sino hasta que se casan. Enorme sorpresa se llevan. Casi siempre una muy desagradable sorpresa.

Sólo hay otro caso más triste que éste: Las que no conocen bien a su pareja, sino hasta después de la separación.

¿Lo han visto? Acabo de saber de un par de casos.

martes, 18 de septiembre de 2018

Qué inteligente es





El adjetivo "inteligente" es usado para teléfonos, computadoras y otros artículos tecnológicos. Fuera de eso, con una frecuencia sospechosa observo que el calificativo se usa para menores de edad, mascotas, personas con alguna deficiencia mental. Y mujeres. Casi nunca para varones.

Pareciera que habría que resaltar lo que no damos por sentado, lo no común. Por qué. ¿Ustedes saben algo?

jueves, 16 de agosto de 2018

Pausa





Cuando vivía en Ensenada, los miércoles asistía a unas sesiones guiadas de meditación. Aunque me he propuesto seguir con ese hábito, lo cierto es que viviendo en Monterrey no lo hago todos los días. Quizá unas dos o tres veces por semana y no una hora, apenas un lapso o quizá dos de siete u ocho minutos. De todas formas me hace sentir bien. De todas formas siento que agarré la onda de cómo se hacía y eso me gusta.

Sucede que a veces me detengo del ajetreo, tengo un tiempo para mí y tengo varias emociones relacionadas con lo que he vivido en el último año y medio. Ha sido rápido, me he movido, me cambié de ciudad, me alejé emocional o físicamente (o ambas) de algunas personas y me aproximé a otras. Fueron meses que los caminos se me presentaron como cuando las palomitas empiezan a brincar. Y sí, libré todo con cierto optimismo y brincando siempre hacia adelante.

Antes yo creía que la meditación era reflexionar sobre ciertos temas, pero no. El acto de meditar es exactamente lo contrario: no pensar en nada y sumirse en el aquí y el ahora.

El día de hoy la camioneta que conduzco está en el taller. Algo le sonaba muy feo y era mejor pararla. Un poco eso siento yo, como que algo me suena y me tengo que detener. Quizá en este momento no para meditar, pero sí para caminar, salir, salir de un cuadrito emocional en el que me movía y retomar de nuevo el ritmo de la respiración.

En el último año y medio he adquirido algunos hábitos que me dan satisfacción; también he cerrado capítulos que era obligado clausurar. Hoy me tomo unas horas para pensar en esto y en pasar lista, de una forma tranquila y en paz, de las personas que van dentro de mí.

lunes, 13 de agosto de 2018

Carta de apostasía

Era el año 2011 y estaba decidido a dejarme de mamadas y presentar mi carta de apostasía. Fue el año que conocí a mi amigo Roberto Arizmendi, quien además es poeta. Fue él quien un día me invitó con su hermano Héctor. Su casa es de tres niveles en San Marino frente a una postal insólita que era el mar de Ensenada. Una o dos veces al año estábamos ahí, charlando y conviviendo con otros invitados. Un día a la hora de la comida me tocó sentarme a un lado de un hombre de unos cincuentaipocos años. No recuerdo la charla pero sí que era un tipazo super afable, con la sonrisa a flor de labio del que estaba seguro, de volvérmelo a encontrar, nos quedaríamos platicando otro buen rato. Era, como decimos en mi rancho, un peladazo a toda madre. Él tomaba vino, yo cerveza y el tiempo pasaba como el buque que veía de reojo en el horizonte del mar. 
Días después, cuando estaba leyendo lo de la mentada carta de apostasía, supe que había que entregarla al obispo de la diócesis.
El hombre con el que estuve charlando era el padre Sigifredo Noriega Barceló, en ese entonces obispo de Ensenada y no tuve estómago ni tanates para ir a tocarle la puerta para un asunto más digno de un meme que de un trámite jurídico. Mi carta sigue guardada.



sábado, 4 de agosto de 2018

La lengua de tu vecino





Compras un auto de los llamados de alta gama. Tu vecino tiene otro parecido, pero como tiene una empresa con dos plantas en otros estados, decides que su vehículo te debe gustar más que el tuyo, aunque él subestime a la bandita del barrio aledaño, desprecie a tus compas de la Consty y sienta que se le debe la vida porque su empresa le da de comer a 2,500 familias. En tu afán de asimilar su estilo de vida —al fin, si son vecinos, quizá los confundan— compras accesorios de su marca y se los colocas, discretamente, al tuyo. Tu carro se va convirtiendo en un tercer tipo de vehículo. Seguramente funciona bien. Te sientes orgulloso y lo luces por las principales avenidas.

Así es la anglolización del español.

jueves, 19 de julio de 2018

Una vida en pareja





El lugar común de que una chica para que sea bella debe ser joven es sólo eso, un lugar común, un tópico, un estereotipo. Vamos, en muchos casos sí se cumple pero no tiene por qué ser la regla indiscutible. Me gusta mi mujer porque sin ser especialmente joven —de hecho es unos tres años mayor que yo— sigue estando muy hermosa. De hecho puedo decir que es más bella ahora que hace 30 años cuando la vi por primera vez  —y no me llamó la atención para nada.
Reconozco que los humanos somos complejos y cambiantes. No sé cómo seré yo dentro de 10 o 20 años; tampoco no sé cómo será ella. Sé que uno va cambiando pero también estoy seguro que nuestros principios esenciales se van puliendo, se van mejorando, permanecen.
No hay duda que uno de los mejores logros que puede uno tener es llegar a conocerse a sí mismo. En mi caso, eso me llegó algo tarde. Soy alguien que ha cruzado varios túneles y montañas, que ha vivido en desiertos y que ha experimentado inviernos asesinos así como varias primaveras idílicas. Y creo también que he sido afortunado al poder cambiar de vida varias veces, tener unos hijos muy hermosos y ahora viajar acompañado por una carretera que, no es que conozca bien, sino que ahora, como que traigo mejor vehículo, no me apuro demasiado en lo inútil —que es el 90%— y sigo los señalamientos. Me conozco mejor y eso me ahorra tiempo, esfuerzos y, por lo tanto, me ayuda llevar una vida más armoniosa, acaso feliz.
Agradezco a la vida por esta etapa que me está tocando vivir al lado de Martha Laura. Nada está escrito, pero se trabaja honestamente y con amor en construir algo sólido ladrillo a ladrillo.

sábado, 14 de julio de 2018

Imperativos de la masculinidad




Escucho al sociólogo español Luis Bonino Méndez en un video. Dice que hace unas tres décadas unos estudiosos escribieron algo sobre los "imperativos de la masculinidad", que en forma sintetizada se podría mencionar en cuatro aspectos:

  • No tener nada de mujer
  • Ser exitoso
  • Ser duro
  • Y mandar a todos al infierno 
Aclara que esto no deja de ser una lectura de un momento histórico.

Estos imperativos, dice Bonino Méndez, generan unas creencias fuertes que se interiorizan y que tienen que ver con las tres cuestiones:

  • La autosuficiencia
  • La importancia (ser alguien)
  • La belicosidad heroica (a modo guerrero o a modo deportivo)
  • y la diferenciación de las mujeres y lo femenino.


jueves, 12 de julio de 2018

Mis amigos anti Andrés Manuel

Más de cuatro amigos, conocidos, gente cercana, personas que aprecio, incluso que quiero mucho dedicaron semanas, meses, creo que muchos meses a explicar, alertar, advertir que Andrés Manuel sería una muy mala opción para ser presidente. Son personas informadas, con mucha experiencia profesional, profundos conocedores de la historia, personas que considero con aguda inteligencia y muy buena capacidad de reflexión y análisis. Gente que respeto, pues. A veces los vi muy viscerales, y en general atacaban sistemáticamente a las personas e ideas en favor del tabasqueño. Un día sí me dio tristeza leer a un muy querido amigo y crítico de Andrés Manuel injuriar a otro compa que de buena fe abría el debate, alguien con muchos años en los medios pero que se topó con una pared llena de cuchillos. Mi amigo se le fue con todo y aquello llegó al ataque personal. Quedé pasmado y aún lamento no haberle puesto un límite a mi amigo (ambos estaban en mi muro) ante esas injurias.
Voté por Andrés y en mi fuero interno me preguntaba cómo —esto no se lo dije a nadie— alguien que conozca de historia, algo de política, algo de partidos políticos podría votar por alguien distinto al papá de Jesús Ernesto. Nunca lo entendí pero me lo guardé.
No voy a restregarle a nadie el resultado de una elección donde los adversarios del ganador fueron los primeros en reconocer no un resultado, tan solo una tendencia.
Cada vez pienso con más certeza que la orientación política obedece más a un asunto de historia familiar y valores heredados por el cariño, que a un análisis personal y objetivo. Sin embargo, creo que el señor de Macuspana supo convencer de su postura a muchas personas de todos los sabores y colores fastidiadas de impunidad, corrupción e inseguridad y lo hizo mediante redes sociales y a fuer de recorrer cientos de municipios —acaso todos— durante años.
Creí y creo en este hombre junto a otras 30 millones 100 mil personas que le dimos el voto. Por eso, porque somos muchos, espero que mis amigos antipeje estén equivocados. Yo sabré reconocer si mi elección fue buena o no.

lunes, 2 de julio de 2018

La Morena




El próximo gabinete estará conformado por personas con amplia experiencia. La mayoría ocupará, por su edad, los últimos puestos en su vida profesional. 
La edad promedio es de 62 años y sería más alto de no ser por una joven que tiene todo el perfil para despegar pronto a las ligas mayores. 
Se llama Luisa María Alcalde Luján, tiene sólo 30 años, cuenta con maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Berkeley y está en la antesala de ocupar la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en el gabinete de Andrés Manuel.
Además de su preparación académica, Alcalde Luján inició su actividad política al participar, en 2005, a los 18 años, en las protestas contra el desafuero del actual presidente electo Andrés Manuel. Ya fue diputada federal del 2012 al 2015 y algunas de sus propuestas son duplicar el salario mínimo en los próximos seis años, crear una megaplataforma de empleo, becar a jóvenes en empresas y vigilar el outsourcing, entre otras.
La próxima secretaria del Trabajo, a quien por cierto apodan "La Morena", es toda una "milenial" —nació en 1987— y al parecer trae ideas frescas.
No me extrañaría que buscara una responsabilidad más alta en los próximos seis años.
No la pierdan de vista.

jueves, 28 de junio de 2018

Un par de carretas



Por qué cada vez que alguien dice: "Pueden más un par de tetas que un par de carretas" hay cierta inconformidad con esa decisión del varón, pero se le acepta con un resignado desdén.
Se la he escuchado a una suegra refiriéndose a su hijo en relación con la nuera, pero también a amigos, mujeres, hombres. Sí, el poderío del cuerpo femenino sobre el deseo masculino es un lugar común pero ¿por qué señalarlo? Se le señala, pienso, porque es la única explicación posible, y dicha condición es inevitable.
Me parece que la expresión implica un sesgo sexista, como declarar: "Al final de cuentas se trata de un varón y, nos guste o no, está atrapado en esa condición y no hay nada que hacer, aceptemos lo inevitable". No sé, pensaba en eso.

miércoles, 27 de junio de 2018

Perros que ladran



Una de mis labores implica manejar un vehículo. Por la calle se puede decir que convivo lo mismo con automovilistas que con traileros. Noto que hay lugares donde los perros le ladran mucho a los carros que pasan. Bueno, exactamente de la misma forma en que muchos tipos le tiran los perros a mi mujer. Ladran mucho esos sujetos y hay que estarlos espantando o poniendo a raya. En algunos casos es acoso de baja intensidad y es molesto. Pero a lo que voy es que me siento raro porque nunca me había pasado eso, que a mi pareja la pretendan tantos, aunque no me extraña porque al ser muy hermosa es obvio que levanta pasiones, y de la gente más inesperada eso es lo más curioso. En fin, yo fui el ganón y los perros que ladran poco a poco irán dejando de correr tras una rueda que no podrán alcanzar. Nomás les queda soñar y que sólo en sus fantasías se cumplan sus deseos. Lástima.

lunes, 18 de junio de 2018

Altibajos


Los altibajos me cansan muy pronto.
Cuando algo está en mi manos al menos puedo hacer algo.
No me gusta poner asuntos importantes en manos de otros.
Me meto a mi cueva por un tiempo. Días u horas.
Fui yo quien eligió mi camino. Y quiero seguir eligiendo siempre.

miércoles, 13 de junio de 2018

Estadios mundialistas




Doy por hecho que el estadio de los Rayados y quizá también el Universitario, ambos en Nuevo León, sean sede de algún partido del Mundial de Futbol 2026. Seguro estoy que hoy miércoles 13 de junio algunos empresarios están trabajando ya en cómo capitalizar esa derrama producto del turismo deportivo, la proyección de la ciudad (área metropolitana) y la publicidad en general, además de posibles inversiones. 
Deseo que algún día Ensenada, que es una ciudad con un potencial enorme en cuanto destino turístico e industrias verdes, pueda destacar en nuestro país como lo que es, una ciudad de gran valor para los que hemos disfrutado por años de ella. Con más visión se pueden tener resultados de mayor alcance. Sé que uno de los próximos alcaldes lo hará.

Andrés





La mamá decía que se llamara Andrés Manuel, como un politico a quien ella le seguía la pista desde el año noventa, cuando presentó su tercer libro y dirigía un partido en su estado natal. Al papá le gustaba el Andrés, pero el Manuel le reventaba las pelotas. Manuel definitivamente no. El papá tenía un amigo Daniel y el nombre sonaba mucho mejor. Triunfó la democracia y se quedó Andrés Daniel, mitad como el amigo, mitad como el político aquel que 17 años después estaría muy cerca de obtener la presidencia del país. El nombre de Andrés tiene dos décadas de rondar por estos pasillos. 
Recientemente la gente repite un apodo impuesto por los medios, la gente repite AMLO, dice AMLO pallá, AMLO pacá, repite AMLO y a mí me suena como a producto comercial. No sé si Andrés el tabasqueño llegue a presidente, parece que sí. La mamá del Andrés Daniel me lo dijo un día, allá por el 96. Dijo: "éste se va a lanzar para presidente y va a llegar". Un carajo me importaba quién sería presidente quién sabe cuándo. Miro muchos años atrás y veo que Andrés Manuel sigue en lo suyo, pero el nombre de Andrés Daniel me parece mucho más hermoso.

miércoles, 6 de junio de 2018

Libertad




Cuando la conocí había vivido en cuatro o cinco lugares del mundo. Su proyecto más visible era vivir, pero no podía ubicarla como la hippie que vende pulseras afuera de la universidad y es enemiga del agua. Había estudiado traducción en la universidad de su ciudad natal, en un país de Sudamérica y en algunos sitios dio clases de inglés, idioma que la conectaba con casi todo el mundo. No parecía preocuparle su futuro económico ni algún patrimonio. Tampoco, y esto sí lo decía textualmente, había pensando en casarse.
Se entusiasmaba con cosas a veces para mí tan simples que sin quererlo permanecía alerta a su nuevo descubrimiento. Sus hallazgos eran sencillos y su disfrute de la vida era la de una niña de cinco años que ha sido amada. Yo le encontraba parecido físico con Sabina Berman pero con el espíritu lúdico de Amélie (Audrey Tautou) y claro, políticamente incorrecta. Yo tenía cerca de 30 años, ella unos cinco años mayor.
Un día apareció su exnovio australiano con quien iniciaría un negocio en México. Un joven que creció en  una colonia de San Nicolás de los Garza, el conservador noreste de México, no iba a entender nunca que ellos se vieran y ya no pasara nada de nada. Si fueron pareja, pensaba, no iban nunca a ser amigos.
Con ella no entendí casi nada, casi nada cuadraba y disfruté casi todo. Pero no pude seguirle el paso y un día desapareció de mi vida. Había vivido de forma tan libre en tantos lugares y durante tanto tiempo que no pude aguantarle el paso. Hoy pienso que ella me orilló a pensar de otra manera algunas cuestiones del amor, los viajes y la pareja. Su forma de vida cuestionó profundamente la mía, pero no me di cuenta de nada en ese momento, porque en ese entonces también saqué cosas que luego me avergonzaron y ni siquiera sabía que tenía. Carajo, simplemente no estuve a la altura.

No volví a saber de ella ni nadie me supo decir a dónde se fue.

Debe tener 50 años y quizá viva en Australia o en Japón. Era sin duda una persona muy rara.

miércoles, 16 de mayo de 2018

En qué momento se es ensenadense



¿Cuando discutes sobre la Baja 1000?
¿Cuando has ido más de cuatro veces a funerarias El Angel a despedir a amigos, compañeros o conocidos?
¿Cuando conoces La Bufadora pero prefieres El Valle de Guadalupe?
¿Cuando conoces La Guerrerense pero también El Güero?
¿Cuando conoces Primo Nava, pero también Los Primos y El Carrizal?
¿Cuando te quejas del clima cuando pasa de 25 grados?
¿Cuando te has enamorado de una persona que vive aquí?